Mitos
sobre la violencia en las escuelas
Visiones,
creencias, estereotipos acerca de la violencia en la escuela, que circulan por
los medios de comunicación. Refutación:
- Se trata de un fenómeno novedoso, propio de
los tiempos que corren y de la naturaleza de la juventud actual. Y de la
dejadez y abstención de los padres y profesores: No es una novedad, los
fenómenos de violencia escolar se han producido siempre, y quizás en la
misma o mayor intensidad. Ahora son más visibles porque afectan a más
personas, y porque los medios de comunicación, los padres y la sociedad en
general, se han hecho más sensibles a todo lo relacionado con la
educación.
- La violencia en la escuela forma parte de
casos aislados que vendrían a ocurrir “accidentalmente”, y que tan sólo
una minoría de alumnos y profesores está sufriendo estas situaciones: No
podemos aceptar que estemos hablando de casos aislados y, menos aún, que
sean sólo unos pocos los afectados. Los diferentes estudios demuestran que
el fenómeno tiene la forma de un auténtico “iceberg”, del cual estas
investigaciones sólo hacían visible una mínima parte.
- Este fenómeno es la amenaza más grave que
tiene nuestro sistema escolar, con lo que harían falta medidas urgentes y
de “choque” para atajarlas. Así la única solución sería la “mano dura”,
castigos ejemplarizantes, expulsiones y cambios de centro: Lo cierto es
que este fenómeno no puede abordarse sólo por vía represiva, a riesgo de
verse multiplicados y hacerse aún más graves. Es responsabilidad de los
centros dar una respuesta esencialmente educativa a estos sucesos. Los
docentes no pueden resignarse a ponerse el uniforme de guarda jurado.
Analicemos ahora quienes y como son los agresores y
las víctimas esto nos permitirá identificarlos mejor cuando sospechemos que
existe el problema.
Perfiles psicosociales
A través de los diferentes estudios e
investigaciones, ha sido posible delimitar los perfiles psicosociales de los
distintos participantes en el bullying:
1. Agresor
Los agresores vienen en todas las formas y todos
los tamaños. Algunos son más grandes o más altos que los demás. Algunos se
meten a menudo en problemas. Unos son jóvenes populares que parecen «tenerlo
todo», con cantidades de amigos y con buenas calificaciones. Pero miremos su
mente por dentro y encontraremos algo que todos tienen en común: algo o alguien
los hace sentir inseguros, de modo que ellos fanfarronean y agraden, para
sentirse mejor ellos mismos.
Recuerda,
sin embargo, que cada uno es diferente y vive diferentes experiencias.
Personalidad:
· Agresivo
y fuerte impulsividad.
· Ausencia
de empatía.
· Poco
control de la ira.
· Percepción
errónea de la intencionalidad de los demás: siempre de conflicto y agresión
hacia él.
· Autosuficiente
· Capacidad
exculpatoria. Sin sentimiento de culpabilidad ("el otro se lo
merece").
· Bajo
nivel de resistencia a la frustración.
· Escasamente
reflexivo/a. O hiperactivo.
· Incapacidad
para aceptar normas y convenciones negociadas.
· Déficit
en habilidades sociales y resolución de conflictos
· Su evolución en el futuro puede derivar si no se trata hacia la
delincuencia o la agresión familiar.
Aspectos físicos:
· sexo
masculino,
· mayor
fortaleza física,
Ámbito social y familiar:
· Dificultades
de integración social y escolar,
· Carencia
de fuertes lazos familiares.
· Bajo
interés por la escuela.
· Emotividad
mal encauzada en la familia.
· Permisividad
familiar respecto al acceso del niño a la violencia.
· Reflejo
de cómo ejercen sobre él la violencia.
· Puede
sentir que sus padres o los maestros no le prestan suficiente atención.
· Ha
visto a sus padres o a sus hermanos mayores obtener lo que querían poniéndose
bravos o mangoneando a otras personas.
· El
mismo sufre las agresiones de otro chico o de uno de sus hermanos… o aun de sus
propios padres.
Está
expuesto a mucha violencia en el cine. la televisión o en los videojuegos.
Sin embargo no siempre los que ejercen el bullyng
son especialmente conflictivos como podría deducirse de estas características.
En ocasiones los chicos pueden ser mejores con el agresor cuando están solos
con la víctima y sin embargo unirse luego a los amigos para burlarse de él. La
presión de los demás es importante en estas edades. A veces no son plenamente
conscientes de que están haciendo tanto daño. Pueden pensar que se están
divirtiendo.
Algunas personas actúan como agresores durante uno
o dos años y luego dejan de hacerlo. Puede suceder también lo contrario:
algunas personas son víctimas de los agresores cuando son jóvenes y cuando
crecen y adquieren más confianza en sí mismos. se convierten en agresores.
Algunos chicos actúan como agresores con una sola persona. como si tuvieran su
propio saco de arena para golpear.
Pasemos ahora a describir el perfil de la víctima:
¿Como es la víctima?
Generalmente, cuando un agresor ha elegido a
alguien, otros sabrán que esa persona es una víctima y empezarán a hacerle agresiones
también.
Tiene
muy poca confianza en sí misma y no parece poder defenderse sola.
Personalidad:
· Personalidad
insegura.
· Baja
autoestima (causa y consecuencia del acoso escolar).
· Alto
nivel de ansiedad.
· Débiles. Sumisos.
· Introvertidos.
Tímidos. . Con dificultades de relación y de habilidades sociales. Casi no
tiene amigos y generalmente está solo.
· Inmaduro
para su edad.
· La
indefensión aprendida. Algunos chicos/as parecen entrar en una espiral de victimización
después de sufrir uno o dos episodios de agresión por parte de otros.
Seguramente su incapacidad para afrontar un problema poco serio. Les lastimó la
autoestima y empezaron a considerarse víctimas antes de serlo.
· Comienza
teniendo trastornos psicológicos y trata de escaparse de la agresión.
Protegiéndose con enfermedades imaginarias o somatizadas. Lo que puede derivar
posteriormente en trastornos psiquiátricos como hemos visto.
Aspectos físicos:
· También
más frecuentemente varón.
· Menos
fuertes físicamente.
· Rasgos
físicos (gafas. Obesidad. Color de pelo. Pertenece a alguna «minoría»: chicos de
raza diferente. En una escuela con mayoría de estudiantes blancos. Unas niñas
en un taller lleno de niños...).No sería causa directa de la agresión. Pero una
vez que el agresor elige a la víctima explotaría estos rasgos diferenciadores.
Ámbito familiar:
· Sobreprotección
familiar.
· Niños
dependientes y apegados al hogar familiar.
Ámbito social:
· Mayor
dificultad para hacer amigos. Los chicos/as a los que les cuesta hacer amigos y que. Cuando lo hacen.
Se apegan excesivamente a ellos. Creando unos lazos de gran dependencia. Se suelen
sentir obligados a obedecer. Incluso cuando no están de acuerdo con lo que los
amigos les proponen. Esto crea vulnerabilidad social. Y predispone a la
sumisión y a la victimización
· Menos
populares de la clase. Con pobre red social de apoyo (compañeros y profesores)
no manteniendo tras de sí un grupo que le proteja – el aislamiento
social. Si no encuentra pronto una forma de reorganizar su vida social, puede
profundizar en su soledad y crearse un estado de miedo que predispondrá a los
otros contra él/ella a veces. El chico/a que es víctima de otros, en alguna
ocasión, se e recluye en sí mismo, sin que sepamos muy bien por qué lo hace.
Tipos de víctimas y agresores
Podemos establecer dos clases, tanto de víctimas
como de agresores, con características diferentes, a saber:
1. Agresor:
· Activo: se relaciona
directamente con la víctima. Es decir, arremete personalmente.
· Indirecto
o pasivo:
dirige o induce a veces en la sombra a sus seguidores para que realicen actos
de violencia con sus víctimas
2. Víctimas:
· Activa
y provocativa:
suelen ser alumnos que tienen problemas de concentración y tienden a
comportarse de forma irritante a su alrededor. Esto le sirve al agresor como
forma de excusar su comportamiento.
· Pasiva: la más frecuente. Son
inseguros. Se muestran callados ante la agresión. Lo que es interpretado por el
agresor como desprecio. Al no responder al ataque ni al insulto.
Pero
que sucede realmente cuando se dan las agresiones. Siempre está solo el agresor
o agresores y la víctima. La realidad es que la agresión y el acoso
generalmente se da con espectadores. con chicos alrededor porque para los
agresores tener público es muy importante .El agresor quiere que la gente vea
lo que está haciendo y que tiene poder sobre su víctima. Esto ocurre
generalmente porque el agresor desea tener reputación de ser rudo o fuerte o
porque cree que eso le hará ser más popular.
Clases de público
Podemos
hablar también de “clases de público o espectadores” que contemplan el
fenómeno y cuya actuación y concienciación es vital para prevenir y atajar el
problema.
¿Por
qué permiten ellos que eso ocurra? He aquí algunas razones:
· Esas
personas desean «ponerse del lado» del agresor porque eso las hace sentirse
fuertes. De otro lado. ponerse del lado de la víctima las haría sentirse
débiles.
· Se
divierten con las agresiones.
· No
creen que protestar pueda ayudar.
· Temen
que si dicen algo. el agresor se iría contra ellos.
· Sienten
que están sacando de sí sus frustraciones al lastimar a alguien. aunque ellos
mismos no estén lastimando a la víctima sino mirando cómo la lastiman.
Consecuencias
El
fenómeno de acoso escolar lleva consigo una serie de consecuencias, no sólo
para la víctima (aunque sí las que pueden ser más devastadoras), sino también
para el agresor y para los espectadores del fenómeno (niños y jóvenes en
proceso de crecimiento y desarrollo). Serían las siguientes:
Para la víctima:
· Fracaso
y dificultades escolares.
· Alto
nivel de ansiedad. Sobre todo. Anticipatoria. Fobia escolar.....
· Déficit
de autoestima.
· Cuadros
depresivos.
· Intentos
de suicidio.
· Autoimagen
negativa.
· Baja
expectativa de logro.
· Indefensión
aprendida (fenómeno descrito por Seligman que conduce a un estado de
“desesperanza”. El sujeto aprende que no puede controlar los sucesos de su
entorno mediante sus respuestas. Por lo que deja. Incluso de emitirlas.)
Para el agresor:
· Aprendizaje
de la forma de obtener sus objetivos.
· Antesala
de la conducta delictiva.
· Reconocimiento
social y estatus dentro del grupo.
· Generalización
de sus conductas a otros ámbitos ( por ejemplo. En el entorno labora. Vida en
pareja.....)
Para los espectadores:
Factores causales o favorecedores
Vamos
a hablar ahora de aquellos factores o variables que facilitan la aparición del
fenómeno y que mantiene en el tiempo este tipo de conductas. Estos factores se
distribuyen en diferentes ámbitos:
Ámbito familiar:
- actitud emotiva de los padres: una actitud
negativa, carente de afecto hacia sus hijos, incluso de rechazo.
- Grado de permisividad de los padres: ante la conducta
agresiva del niño. Deben aprender dónde se encuentran los límites a su
conducta. y las consecuencias que obtendrán por su incumplimiento.
- Métodos de afirmación de la autoridad: uso del castigo
físico y maltrato emocional. Este tipo de métodos generará más agresividad
(“la violencia engendra violencia”).
- Periodos de crisis o transformación de su
contexto familiar, acontecimientos traumáticos, enfermedades, etc.
Ámbito personal:
· Agresor:
falta de control, agresividad e impulsividad, consumo de diversas sustancias,
aprendizaje de conductas violentas en los primeros años de vida.
· Víctima:
desviaciones externas, es decir, rasgos que pueden singularizar a la víctima y
hacerlo distinto, Por ejemplo: obesidad, gafas, estatura, color de piel, manera
de hablar, etc. Pero estos rasgos no son siempre elementos desencadenantes de
ataques a las víctimas que las porten, Olweus descarta que las desviaciones
externas expliquen los ataques en las víctimas. En sus estudios demuestra que
un 75 % del alumnado puede caracterizarse por alguna desviación externa, es
decir, todos somos diversos bajo alguna característica concreta, En este
sentido, las desviaciones tendrían un papel mediador o en el inicio de los
ataques, pero no decisivo a la hora de agravar, desarrollar, salir o solucionar
el problema.
Los criterios que pueden propiciar la aparición del
bullying dentro del ámbito escolar es el siguiente
Ámbito escolar:
- Frecuentes cambios de colegio, por distintas
causas; desde razones objetivas, como el cambio de residencia familiar, a
las provocadas por las dificultades de integración social del alumnado.
- Chicos/as de nuevo ingreso en el centro
educativo, que provienen de contextos escolares muy diferentes, o cuya
integración está siendo difícil.
- Modificaciones importantes en los cursos,
como consecuencia del cambio de profesorado, del cambio de etapa o ciclo,
etc.
- Sistema disciplinario laxo, inconsistente,
ambiguo. o extremadamente rígido.
Ámbito social
· Contagio
social: el modelo que actúa en un grupo influye en todos los espectadores, pero
en especial en aquellos que carecen o no tienen formado un espíritu crítico,
son inseguros, dependientes y no cuentan para el resto de los compañeros. En
esos casos, por contagio social adoptan el modelo observado.
· Difuminación
de la responsabilidad individual: al actuar en grupo o acompañados de otros,
reduce los sentimientos de culpa que se producirían en solitario.
· Cambios
en la percepción de la víctima: si la víctima acumula insultos, ataques
continuados, etc. se le termina percibiendo como a alguien a quien no importa
que se le hagan esas cosas. Con poco valor y, de alguna manera, como
“merecedora de la culpa”. Esta percepción disminuir la culpabilidad también en
el agresor.
· Medios
de comunicación: se han convertido en un contexto educativo informal de gran
importancia en el desarrollo y aprendizaje de nuestros niños y jóvenes. Por sí
solo no pueden explicar la violencia infantil y juvenil, sino que la visión de
programas violentos socialmente aceptados, puede agregarse a otros factores de
riesgo. Según datos del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia, el 28% de los niños de 14 años que ve la televisión durante tres horas al d a
incurre en conductas agresivas frente al 6% de los que sólo la ven una hora,
independientemente de que los contenidos que han visto sean o no violentos.
· Valores
de la propia sociedad: existe gran distancia entre los puntos de partida en que
está gran parte de la población y la meta que se les presenta como deseable:
valoración del poder, éxito, bienes de consumo, la violencia como herramienta
de uso corriente en los medios...
Bien hemos tratado de definir lo que es el bullyng,
cuales son los perfiles de los agresores y las víctimas, cuales son las causas
de este fenómeno, pero como reconocer como docentes que ya está sucediendo,
¿que pistas pueden indicarnos que uno de nuestros alumnos está sufriendo el
acoso escolar, el terrorismo escolar?
Isabel Menéndez
Benavente
CLÍNICA DE
PSICOLOGÍA