Según el criterio de la
Sociedad Americana, las disfemias son alteraciones
del lenguaje caracterizadas por tropiezos, espasmos y repeticiones debido a una
imperfecta coordinación de las funciones ideomotrices
cerebrales.
Tartamudez
o Espasmofemia
Es una alteración de la
comunicación (más que del lenguaje) consistente en una falta de coordinación
motriz de los órganos fonadores que se manifiesta en
forma de espasmos que alteran el ritmo normal de la palabra articulada (15).
Etiología
Herencia Hay un factor
hereditario que se trasmite con más frecuencia por vía paterna, que predispone
a padecerla, aunque no el trastorno en sí (17).
Causas somáticas.
Segre (17) cita a autores para los que la causa de
este trastorno radica en defectos a nivel diencefálico
y de vías extrapiramidalesa. Otros observan entre los
tartamudos una especial constitución vagotónica y un
desequilibrio simpático-pasimpático. Travis (18) estima que se trata de una falla en la
dominancia interhemisférica cerebral. Karlin (citado por Travis), ve
además, un defecto de mielinización en las áreas
cerebrales del lenguaje. Se ha demostrado que la tartamudez es más frecuente en
paises pobres con niños deficientemente nutridos.
También se observa asociada frecuentemente a cuadros de hipotiroidismo o de
hipofunción de glándulas sexuales, especialmente en el sexo masculino.
Causas relacionales
y afectivas, la mayoría de las veces es la consecuencia de un conflicto
emocional o una característica de ansiedad neurótica. La represión de deseos,
inhibiciones, agresividad contenida, inseguridad, apego ansioso, abandonismo,
dificultades de independencia, etc. suelen causar o agudizar la tartamudez. Es
muy frecuente observar en la clínica como, en la mayoría de los casos, la
tartamudez aparece solo en la relación con determinadas personas y/o ambientes
y no en otros. El desarrollo sano de un niño comprende una fase de balbuceo o
repetición de ciertas sílabas mientras habla; esta etapa puede prolongarse e
iniciarse la tartamudez en un ambiente predispuesto o cuando los padres adoptan
una actitud demasiado rígida y exigente con sus hijos. Wendell
Johnson, citado por Nieto Herrera (15), partió del
hecho comprobado de que, en determinadas culturas indias de EE.UU.,
no existe la tartamudez; llegó así a la conclusión de que este trastorno
depende de "cierto grado de exigencias impuestas por la sociedad que juzga
la corrección o imperfección del habla"; investigó el ambiente familiar de
los niños tartamudos y clasificó a los padres según la actitud que asumen al
juzgar la calidad del habla de sus hijos. Observó que si "cuando empieza a
hablar el niño se le corrige demasiado, se le expone a la formación de un
sentimiento de duda e inseguridad en su habilidad lingüística y puede empezar a
tartamudear".
Sintomatología
El síntoma más
sobresaliente es el bloqueo espasmódico que interrumpe o impide la emisión de
la palabra. El espasmo puede ser tónico (lapso de tiempo antes de comenzar el
discurso que, una vez iniciado, ya fluye bien) o clónico (repetición de letras
o sílabas al principio, centro o final de las palabras) o mixto.
Además el paciente se
muestra ansioso, angustiado y, en su esfuerzo por vencer el espasmo, presa de
una gran tensión muscular y emocional, con rictus faciales, rubor y
transpiración excesiva (sobre todo en manos). Como reacción, puede aparecer
miedo a hablar con evitación de situaciones donde es preciso hacerlo, sobre
todo, si son nuevas o con personas especiales, mutismo defensivo, tendencia al
aislamiento, acentuación de la timidez y reacciones depresivas de distinto
grado. Es frecuente, además, encontrar en estos niños cuadros agregados de
enuresis y trastornos del sueño.
Tratamiento
Sobre todo lo dicho en
el tratamiento de las disartrias, que aquí es igual de válido, puede ser
necesario un tratamiento farmacológico de fondo con ansiolíticos y relajantes
musculares.
Tartajofemia
Consiste en un
apresuramiento tal al hablar, que difícilmente se entiende lo que dice la
persona. Los sonidos chocan unos con otros y no se entienden o se suprimen las
sílabas, dando la impresión de que la persona piensa más rápido de lo que puede
hablar. Esto se debe a una falta de coordinación entre el influjo motor y la
movilidad de los órganos de articulación fonatoria
(15).
Etiología
Las causas son siempre
relacionales y afectivas y, prácticamente siempre hay un fondo neurótico.
Sintomatología
El ritmo del habla es
acelerado (taquilalia); aparecen disartrias
(sustituciones y omisiones) según la velocidad del habla y clonos
de sílabas o palabras. Al contrario que en el tartamudeo, no aparece la
evitación y el miedo ante lugares en que se debe hablar (logofobia)
y suele haber una mejor expresión ante extraños (por el esfuerzo en hacerse
entender mejor) que en ambientes familiares.
Tratamiento
Las pautas son similares
a las de la Espasmofemia.
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