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Crisis de adolescencia

por Isabel Menéndez Benavente

ADOLESCENCIA: LA CRISIS NECESARIA

En este trabajo quisiera reflexionar sobre algo que nos interesa a todos, absolutamente a todos…bien  porque o lo hemos pasado, o lo estamos sufriendo o tenemos recuerdos afortunadamente lejanos, pero  lo que está claro es que como padres o nos ha tocado o nos tocará alguna crisis adolescente… Nosotros como adultos  la hemos  ya pasado, algunos  hace mucho, pero  ¿la recordamos todavía? ¿O se nos ha olvidado totalmente,  hasta el punto de no comprender que pasa con nuestros hijos adolescentes?  ¿Creemos realmente que son totalmente diferentes a los adolescentes que fuimos nosotros, no nos damos cuenta de que pueden sentir igual, y que sólo han cambiado las circunstancias?

Empezaré leyendo una carta de una madre que creo es muy significativa, estoy segura de que muchos de ustedes se van a sentir muy identificados. Dice así:

“Empiezo a pensar que esto no tiene solución, La conducta de mi hijo es incomprensible. Y lo triste es que siempre ha sido un niño feliz, pero ahora… Todo esto me hace sentirme muy mal, pienso que no he sabido educar bien a mi hijo, y ya no sé que hacer, lo he probado todo y creo que no tiene solución. Nos sentimos fracasados como padres y esto nos causan tristeza y desesperación, Nuestros hijos han sido siempre los más importante, nuestra vida ha girado siempre en torno a ellos, les hemos dado de todo, hemos intentado hablar, pero es imposible, nos sentimos  incapaces de comprenderlo”.

Esto podría haberlo dicho cualquiera de los padres de un chico o una chica de los 13 a los 18 o 19 años,  porque también es verdad, que la adolescencia como tal, cada vez se alarga más y nuestros hijos pueden convertirse en los eternos adolescentes…

Pero esta crisis no sólo afecta a los propios hijos… La adolescencia está considerada como una de las etapas de mayor estrés para los padres. Los hijos atraviesan un momento difícil, en el que la rebeldía, el inconformismo, la crisis de identidad multiplican los conflictos. La preocupación de los padres por el futuro de sus hijos, su educación,  la influencia de sus amigos, que no tomen alcohol, ni drogas ni hagan mal uso del sexo, se añade al propio conflicto generacional…

¿Es necesaria la crisis de adolescencia para un desarrollo normal? ¿Cuándo debemos alertarnos? ¿Es normal lo que le pasa a mi hijo?

DEFINICIÓN DE ADOLESCENCIA

La adolescencia es una época que sólo se recuerda feliz, cuando se ha pasado y estamos en plena madurez, e incluso puede añorarse, simplemente porque la hemos olvidado… No hay que olvidar que etimológicamente, adolescencia quiere decir padecimiento. Encontrarse a sí mismo de nuevo es la difícil tarea en la que está inmerso todo adolescente.

La adolescencia se define con una de mis frases favoritas,  es de Jean Jacques Rousseau, el filósofo francés, que decía que “la adolescencia era como un parto, …en el primero nace un niño y en el segundo, en éste, un hombre o una mujer”, y yo añado que como todo parto, conlleva sufrimiento por ambas partes, inseguridad y miedo, pero que todo resulta más fácil si tenemos más información, y podremos llegar con las técnicas adecuadas al “ parto sin dolor”. Por eso, el hecho de conocer que es lo normal y que no lo es, establecer un diagnóstico precoz de cualquier anormalidad en dicho parto, puede sernos muy útil… El estar preparados, relajados para ese momento, informados, puede ser la clave de que ese paso difícil  para todos, de la niñez a la edad adulta, sea lo menos traumático posible…

Por ello es imprescindible saber cuales son las características normales de esta crisis de adolescente que tiene unos síntomas comunes,  como vamos a ver a continuación:

Empezaremos hablando desde el punto de vista fisiológico, que es lo que caracteriza a la adolescencia, Hablamos de cambios físicos que el niño va a experimentar y para los que debemos ya haberles informado, para que no les coja desprevenidos. Cuando hablamos de la adolescencia desde el punto de vista exclusivamente físico, hablamos de pubertad:

Se puede dividir en dos estadios:

- Prepubertad: Comienza con la aparición de los caracteres sexuales secundarios, como vello pubiano y en axilas, aumento de las mamas, etc.…

- Pubertad propiamente dicha, que comienza en el chico con el cambio de voz, la primera eyaculación y en la chica con la primera regla o menarquía.

Los límites de edad entre los que nos manejamos, varían mucho, la media de aparición de la pubertad es de 13 años para la chica, y 14 para el chico… Como ven en esto como en la aparición del lenguaje, ganamos nuevamente las mujeres. Estos límites varían mucho y pueden considerarse como límites extremos de los 10 a los 15 años la aparición de la menarquía en la chica, y entre los 11 y 17 para los chicos…

Pero ¿Cuánto dura la pubertad? Pues también aquí existen diferencias entre ambos sexos, a favor nuestro. En las chicas el proceso de madurez se completa mucho antes. Por esto ustedes notan esa increíble diferencia entre un chico y una chica de 15 años. Mientras que la primera ya nos está volviendo locos, el segundo es aún nuestro niño, sin problemas, como siempre.

CAMBIOS PSICOLÓGICOS

Además de estos cambios fisiológicos que son conocidos y aceptados por la mayoría de los padres por poca que sea su información, se producen otros cambios psicológicos, que son considerados como normales, pero que cogen desprevenidos a muchos padres que consultan a profesionales porque su hijo no es el mismo de hace un año, y tienen miedo de que le suceda algo malo.

Los cambios son lo suficientemente importantes como para que los reconozcamos sin problemas:

- Crisis de oposición, en cuanto a la necesidad que tienen de autoafirmarse, de formar un yo diferente al de sus padres a los que han estado estrechamente unidos hasta ahora, con necesidad de autonomía, de independencia intelectual y emocional. Por eso nuestro niño, deja de ser nuestro, para ser de los demás, especialmente de los amigos.

- Desarreglo emotivo: a veces con la sensibilidad a flor de piel y otras en las que parece carecer de sentimientos. Es por eso que un día nuestra hija nos sorprende con un abrazo y otro día rechaza cualquier muestra de cariño. Un día sin motivo aparente se despierta dando gruñidos, simplemente porque sus hormonas posiblemente le estén jugando una mala pasada.

- Imaginación desbordada: Sueñan, y esto no es más que un mecanismo de defensa ante un mundo para el que no están preparados. Es un medio de transformar la realidad,  pueden imaginar un porvenir, como modelos, o futbolistas de elite, o campeones de surf, actores, etc. …Ellos pueden cambiar el mundo, hacerlo mejor.

- Narcisismo: Se reconoce al adolescente cuando comienza a serlo, simplemente por las horas que le dedica al espejo. Le concede una importancia extrema a su físico: puede lamentarse por un grano en la nariz, obsesionarse por la ropa, por  estar gordos o delgados… quieren estar constantemente perfectos aunque su visión de la estética no tenga nada que ver con la nuestra.

- Crisis de originalidad:  que presenta dos aspectos:

a) Individual:  como afirmación del yo, con gusto por la soledad, el secreto, las excentricidades en el vestir, o en su forma de hablar o de pensar. Necesita reformar, transformar el mundo, ser distinto y especial.

b) Social: aquí está la rebelión juvenil: Rebelión en cuanto a los sistemas de valores de los adultos y las ideas recibidas. Achacan al adulto sobretodo su falta de comprensión y el hecho de que atenta contra su independencia. Hay una necesidad clara de participación,  la uniformidad en lenguaje y en vestimenta de los adolescentes, no es más que la necesidad de afecto, de ser considerado, aprobado por el propio grupo,  y que a veces lo viven de una forma obsesiva.

Veamos ahora que sentimientos reales acompañan a estas manifestaciones, y que son consecuencia directa de las crisis que está atravesando:

- Sentimiento de inseguridad: sufre a causa de sus propios cambios físicos que no siempre van parejos con su crecimiento emocional,  puesto que la pubertad, es decir la madurez física, siempre precede a la psíquica, con lo que a veces se encuentran con un cuerpo de adulto, que no corresponde a su mente, y por lo tanto no se reconocen, y desarrollan  una fuerte  falta de confianza en si mismos.

- Sentimientos angustia:  puesto que existe una frustración continua. Por una parte le pedimos que actúe como un adulto ( en sociedad, responsabilidad) y  por otra se le trata como un niño, se le prohíbe vestir de una u otra forma, o se reglamentan sus salidas nocturnas, etc.…

Esta angustia es la manifestación de la tensión que el chico soporta y que  se manifiesta por:

a) Agresividad: como respuesta a dicha frustración, la agresividad es un mecanismo habitual. La cólera del adolescente ante nuestra negativa a sus exigencias, la irritabilidad, la propensión a la violencia, que de momento les supone una bajada de tensión pero que por supuesto es sólo momentánea, las malas contestaciones, los portazos, las reacciones desmedidas en las peleas con los hermanos, etc. son claros ejemplos.

b) Miedo al ridículo: que como sabemos se encuentra exageradamente presente. Es un sentimiento social de vergüenza, atravesar un sitio con mucha gente, ir con ropa poco apropiada para el grupo, etc.… y  que puede tener manifestaciones físicas: taquicardia, trastornos gastrointestinales, etc.…

c) Angustia expresada de modo indirecto: el miedo al examen, ( quedarse en blanco), timidez extrema, miedo a desagradar, reacción de rechazo cuando se le dan muestras de cariño, tanto en público como en privado…

d) Sentimientos de depresión: por la necesidad de estar solo, de melancolía y tristeza que pueden alternar con estados de verdadera euforia…

Bien, estas características entran dentro de la normalidad de un chico o una chica adolescente, pero por supuesto, dentro de unos límites. La angustia, la depresión, la irritabilidad, el ir contra las normas, puede volverse patológico cuando es exagerado, cuando vemos que el adolescente está sufriendo mucho y o hace sufrir a los demás, cuando vemos que se altera toda su vida y que esos sentimientos le condicionan absolutamente, que de alguna forma le alejan en exceso de la realidad.

PSICOPATOLOGÍA DEL ADOLESCENTE

Estaríamos hablando de crisis complicadas. Estaríamos hablando de patologías que por su extensión paso simplemente a enumerar  y a realizar una pequeña descripción:

- Patología de las conductas centradas en el cuerpo. Estaríamos hablando en casos extremos de anorexia y bulimia, de las que hablaremos en otra de las jornadas por ser desgraciadamente una de las complicaciones más frecuentes de las crisis. Perturbaciones, alteraciones de las conductas alimentarias, obesidad etc… Conductas fóbicas con respecto a una parte del cuerpo, con una preocupación obsesiva sobre la silueta, sobre los caracteres sexuales, tamaño del pene, de los pechos, etc., el acné, etc..

- Inhibición intelectual; es decir freno de sus capacidades intelectuales. Puede considerarse hasta normal, un bajón en las notas a partir de 2º de ESO, y durante todo el bachillerato. Siempre que sea algo momentáneo, no excesivamente preocupante es considerado como normal, y los psicólogos lo hemos llamado inflexión escolar, que es superada sin problemas por el adolescente, a medida que se va equilibrando. Sin embargo existen casos en los que el cambio es brutal, el fracaso total, y existe un cambio radical en su rendimiento. En estos casos suele haber una etiología, es decir unas causas, más profundas y que pueden indicar desde una depresión, hasta un estado de ansiedad o angustia extremo.

- Trastornos de ansiedad : Estados de ansiedad, fobias escolares o sociales, ataques de pánico, que a veces y dada que la sintomatología es muy diferente, no se reconocen a primera vista.

- Y por supuesto la famosa depresión. En este punto voy a detenerme un poco, por la incidencia de este trastorno en la adolescencia española, en los últimos años. La depresión va aumentando, en una proporción muy alta con respecto a estudios anteriores.  Las características diagnósticas son las siguientes:

- Tristeza y desaliento. Llanto frecuente.

- Aburrimiento. Apatía ante todo, ante  el estudio y ante las cosas que antes le gustaban.

- Trastorno del sueño y del apetito. Pueden adelgazar o por el contrario comer continuamente aunque en depresión es más frecuente lo primero.

- Sentimientos de inferioridad. Baja autoestima, se sienten menos que los demás, creen que todos se dan cuenta de sus problemas y limitaciones.

- Dificultad para mantener relaciones sociales. Empiezan a salir poco, hasta que se quedan todo el fin de semana en casa, habitualmente sin hacer nada.

En los adolescentes esta depresión puede no manifestarse como en un adulto, sino con equivalentes que enmascaran dicho trastorno.

EQUIVALENTES DEPRESIVOS EN LA ADOLESCENCIA

1.Trastorno del comportamiento (desobediencia total, faltar a clase, fugas)

2.Problemas escolares graves habiéndose descartado problemas intelectuales, de aprendizaje o de mecánica de estudio.

3.Tendencia a adicciones, drogas, alcohol.

4.Conducta sexual anárquica.

5.Delincuencia.

6.Quejas psicosomáticas.

7.Trastornos del apetito y del sueño.

Estamos por supuesto hablando de situaciones extremas, pero que se dan que a veces no somos capaces de detectar a tiempo. Hablaríamos de crisis complicadas, que se salen de la norma.

Y como hoy hablamos precisamente de esto, parémonos a evaluar el porqué de las conductas adictivas en los jóvenes.

Las estadísticas tampoco incitan a los padres a estar muy tranquilos. Según el instituto de la juventud, de los dos millones de estudiantes de enseñanza media, 25.000 pueden ser considerados alcohólicos y 70.000 están en riesgo de serlo.. Según este mismo informe la primera borrachera se suele tener hacia los 13’7 años de edad. El consumo se centra en los fines de semana. El  76% de los jóvenes entre 14 y 18 consume alcohol.

En cuanto al consumo de cannabis, ha aumentado progresivamente hasta encontrarnos con un consumo habitual de casi un 20%.  El consumo de las drogas de diseño también sigue creciendo.

¿Por qué hay mayor riesgo de consumo en la adolescencia?

Todos nos movemos por un complejo sistema de recompensa neurológico. El centro de recompensa en el cerebro del adolescente no se desarrolla completamente  y por lo tanto  responde tan rápidamente como el del adulto. Además, esto explica porqué los adolescentes desarrollan un comportamiento de riesgo como el uso de alcohol y drogas; ya que ofrecen una fuerte recompensa con poco esfuerzo. Diversos estudios nos ratifican por tanto algo que muchos ya sabíamos, los adolescentes buscan la recompensa de una forma muy distinta a la de los adultos y evidentemente también a la de los niños. Es por tanto importante señalar que los cerebros todavía se están desarrollando, y no son sólo adultos pequeños. Los adolescentes rara vez consideran consecuencias a largo plazo. Su sentido del futuro se procesa de forma diferente al de los adultos. Trabajan mucho mejor con consecuencias a corto plazo, Es por esto que necesitan una recompensa inmediata,  por eso las  metas deben ser a corto plazo y por eso las conductas adictivas son mucho más frecuentes a estas edades.

Por otra parte es  un tiempo de mucho tumulto, los sentimientos influyen en la percepción del mundo. Los adolescentes son curiosos y quieren experimentar. Se sienten abrumados por los cambios de humor y los hormonales y el alcohol les ayuda a cambiar su estado de ánimo». Ese sufrimiento del que hablamos y que forma parte del momento evolutivo, se mitiga a veces con el alcohol que es una droga que como el cannabis  , que  modifica el estado de ánimo, y por tanto  su consumo está relacionado con las respuestas psicológicas positivas que produce…

¿Por qué consumen nuestros hijos?

- Se encuentran mejor. Consiguen que desaparezcan las dificultades diarias o parezcan más pequeñas y superables

- Se desinhiben, pierden el miedo al rídículo, se vuelven mas locuaces, menos tímidos, más espontáneos.Surge más fácilmente el sentido del humor…Les importa menos la opinión de los demás.

- Porque no saben decir no. Tienen miedo a ser rechazados.

Todo esto hace que sea una grave tentación para los jóvenes que desean superar  sus problemas de relación personal, su timidez o inhibición… Según Rojas Marcos, el alcohol es una salida para muchas depresiones solapadas, para muchas deficiencias en autoestima, fobias sociales, etc opinión en la que estoy de acuerdo al 100%.  Sin embargo es un hecho que acaba produciendo a largo plazo una mayor depresión.

 Las motivaciones habituales para consumir, son :

- para olvidar el estrés y el fracaso escolar. Es realmente una de las motivaciones más frecuentes. Es la pescadilla que se muerde la cola.

- Para descansar y hacer unas risas.

- Para escapar de una familia que presiona o que pasa.

- Para no sentirse diferente, y ser parte del grupo..

- O bien  poder seguir la marcha de sus amigos, que sería el caso del consumo de las famosas pastillas.

Isabel Menéndez Benavente

CLINICA DE PSICOLOGÍA







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Autor: Isabel Menéndez Benavente
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