Importancia
de la zona de desarrollo próximo para el cumplimiento de los modelos de
competencia en la enseñanza media superior
Xóchitl de la Peña Cardone
Las
condiciones políticas, sociales y económicas de México han ido modificándose
como respuesta a los cambios producidos mundialmente en todos aspectos:
ciencia, tecnología, educación, política, economía, ideología y sociedad. La
firma de tratados Internacionales de libre comercio con países como Estados
Unidos y Canadá y las negociaciones en proceso con países Europeos y Asiáticos,
como producto de la globalización mundial, obliga a las instituciones que
imparten educación media superior en el país, a modificar sus sistemas de
enseñanza para adecuarse a las necesidades del mundo actual: un mundo basado en
modelos de competencia; entendiendo como competencia: “la capacidad para
realizar una tarea de manera eficiente. Esta tarea es una actividad productiva
que realiza una persona a través de la ejecución organizada de un
comportamiento”. Así pues, la palabra competencia se introduce en la educación
con la finalidad de formar personas capacitadas que se inserten en el ámbito
laboral de la sociedad actual, y es este concepto el que obliga a reformar el
papel de la educación media superior
Aunque
en un inicio, para algunos pueda resultar contradictorio que los postulados de
un marxista ayuden a la reproducción del sistema capitalista, tan ampliamente
criticado –y con mucha razón- por esta corriente de pensamiento, en este
ensayo se verá la importancia que tiene la zona de desarrollo próximo de Lev
Seminovich Vigotsky (1898-1934), en la enseñanza de la Educación Media Superior basada en los modelos de competencia.
Antes
de introducirnos en el planteamiento de Vigotsky, hay que contextualizar en términos
generales qué plantea el modelo de competencias:
La educación basada en
competencias es un programa de instrucción que se estructura a partir de tareas
verificadas y validadas con base a su pertinencia con las condiciones sociales,
la ética y el sentido humano; promueve el aprendizaje continuo, alentando a las
personas a desarrollar competencias mediante el reconocimiento de habilidades,
tomando en cuenta las necesidades futuras relacionadas con el empleo, las
condiciones sociales, la política nacional y las exigencias internacionales.
En el
marco de las tendencias sobre la educación en el mundo, planteadas por el Informe
de la Comisión Internacional de Educación para el Siglo XXI de la UNESCO,
con el fin de definir los ejes que orientan la revisión y adecuación de los
programas de estudio, se proponen fortalecer seis tipos de competencias:
- Competencias
básicas, referidas al dominio del lenguaje, la comunicación
oral y escrita, el razonamiento matemático, las relaciones interpersonales
y el uso de tecnologías.
- Competencias
Conceptuales que le permitan desarrollar aptitudes para
identificar, interpretar y aplicar conceptos que proporcionen una base
sólida sobre el origen y evolución del pensamiento de las diversas
ciencias y disciplinas, así como comprender y flexibilizarse ante el
cambio que en éstas se ha dado.
- Competencias
metodológicas que fortalezcan el dominio de los diversos
métodos de estudio, de investigación y de análisis, entre otros, para
acercarse a la comprensión de los problemas humanos, sociales,
tecnológicos, científicos, etc. En este marco, se incluyen también el
dominio de métodos diversos para planear tareas.
- Competencias
técnicas que proporcionen la base para el desarrollo de
habilidades operativas.
- Competencias
Profesionales que consiste en la búsqueda y manejo de la
información del contexto profesional; el desempeño eficiente y eficaz de
la profesión que permita el desarrollo y evolución de la misma.
- Competencias
de Formación Integral que consiste en la comprensión de los
problemas sociales y la convivencia con otras personas, para desarrollar
su capacidad de análisis social, integración, desarrollo de trabajo en
equipo, liderazgo, motivación, procesos de negociación y de
sensibilización personal que permita su formación integral y armónica
dentro de un marco empresVerdana que coadyuve, tanto a la superación del
educando como a la construcción de una sociedad más competitiva.
Estas
competencias están basadas en los pilares que constituyen las bases para la
educación para la vida:
Aprender a conocer fomentando las habilidades de pensamiento para la adquisición del conocimiento.
Aprender a hacer fomentando el
desarrollo de la capacidad productiva del individuo a través de la integración
de sus conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes.
Aprender a convivir fortaleciendo el principio de la tolerancia en la diversidad individual.
Aprender a ser favoreciendo la
armonía individual al desarrollar la capacidad de logro que fomenta la
automotivación, la autodisciplina y la autonomía para ejercer una libertad con
compromiso.
Como
se puede observar la palabra clave es aprender: a conocer, a hacer, a
convivir y a ser; y es aquí donde se puede insertar el paradigma sociocultural
de Vigostky. Este autor plantea que “el conocimiento tiene su origen en la
interacción dialéctica entre el sujeto cognoscente y el objeto, en un contexto
histórico del que forma parte del sujeto y que lo determina”. El estudiante no
es un individuo aislado, forma parte de una sociedad y vive en un momento histórico
determinado; por lo tanto, en el proceso de construcción del aprendizaje,
primero que nada tenemos que considerar que el alumno no aprende en solitario, “...sino
que, por el contrario, la actividad autoestructurante del sujeto estará mediada
por la influencia de otros, y por ello el aprendizaje es en realidad una
actividad de reconstrucción de los saberes de una cultura”
El
ser humano como un ente social aprende su realidad por la mediación de los
conocimientos de otros. Las personas aprendemos no sólo lo que son los objetos,
sino también los valores atribuidos a ellos, las significaciones que pueden
tener. A partir de esto, reconstruimos el conocimiento a través de nuestros
esquemas mentales. Así pues, la enseñanza es “... un proceso continuo de
negociación de significados, de establecimiento de contextos mentales
compartidos, fruto y plataforma a la vez de este proceso de negociación”.
El
educador no necesariamente tiene que estar físicamente presente, al contrario,
puede estar por medio de los objetos, mediante la organización del ambiente o
de los significados culturales que rodean al aprendiz. Por lo tanto, un
elemento fundamental son tanto el lenguaje propio como la organización de la
situación en objetos y sucesos. Por otro lado, cuando el aprendizaje es el
resultado de un procesos planeado, la intervención pedagógica es el mecanismo
seleccionado y la escuela es el lugar donde se desarrolla este procedimiento
intencional de la enseñanza – aprendizaje. En la escuela, el educador está presente
físicamente como la persona encargada de este proceso. Sin embargo, el
aprendizaje no es la repetición de los contenidos, sino la internalización de
los mismos.
En
los modelos de competencia, los alumnos deben desarrollar sus habilidades de
forma tal que sepan resolver problemas concretos, que apliquen los
conocimientos y las metodologías adecuadas a situaciones concretas. Que sepan
actuar por si solos. Y es aquí donde se ve la importancia de la zona de
desarrollo próximo (ZDP).
La
ZDP es la distancia entre el nivel real de desarrollo,
determinado por la capacidad de resolver independientemente un problema y el
nivel de desarrollo potencial, determinado a través de la resolución de un
problema bajo la guía de un adulto o en colaboración con otro compañero más
capaz”. El proceso evolutivo va a remolque del proceso de aprendizaje; esta
secuencia es lo que se convierte en la ZDP.
La
ZDP tiene mucha importancia en la enseñanza porque implica que el nivel de
desarrollo no está fijo; es decir, hay una diferencia entre lo que puede hacer
una persona sola y lo que puede hacer con la ayuda de un compañero más apto o
de un instructor. Esta diferencia se denomina zona de de desarrollo próximo.
El
aprendizaje siempre está relacionado con el desarrollo, que se define como la
maduración del organismo; sin embargo, el aprendizaje posibilita el despertar
de procesos internos de desarrollo que no tendrían lugar si el ser humano no
estuviese en contacto con un ambiente cultural determinante. El hombre nace con
las herramientas para percibir; sin embargo, las funciones psicológicas
superiores (conciencia, planeación intención), las acciones voluntarias y
deliberadas dependen de procesos de aprendizaje. Además está el hecho de que el
aprendizaje siempre incluye a las relaciones entre individuos. La interacción
del sujeto con el mundo está mediatizada por otros sujetos. El aprendizaje
nunca toma lugar en el individuo aislado.
La
ZDP es la actualidad uno de los conceptos más utilizados del paradigma
vigotskiano en la educación. Este concepto establece una distancia o intervalo
cognitivo entre lo que el sujeto aprendiz puede hacer por sus propios medios e
instrumentos cognitivos como producto de su desarrollo (lo que sería el nivel
de desarrollo real o mejor dicho nivel de desarrollo actual o alcanzado: NDA,
que es en lo que se centra toda evaluación estática) y lo que éste puede
conseguir aprender, gracias a las aportaciones y la ayuda de otros más
experimentados / aculturados que él (en el nivel de desarrollo más próximo o
potencial: NDP).
Lo
que se halla en la ZDP en un estadio determinado (…) se realiza y pasa en el
estadio siguiente al nivel de desarrollo actual. Con otras palabras, lo que el
niño es capaz de hacer hoy en colaboración será capaz de hacerlo por si mismo mañana
(…) las posibilidades de la instrucción las determina la ZDP.
Llevando
lo aquí planteado a la enseñanza media superior, podemos apreciar que el papel
de las escuelas es potencializar las habilidades de los futuros profesionistas
de forma tal que su inserción al campo laboral sea exitosa; que estén
preparados para afrontar nuevos desafíos y sepan resolverlos, al mismo tiempo
que vayan transformando su entorno.
Parece
una tarea fácil, no obstante es una situación muy compleja puesto que exige
romper con tradiciones y vicios escolares que se encuentran muy arraigados en
México. La aplicación de modelos de competencia en la enseñanza media superior
exige la actualización de los docentes, la reforma de los modelos educativos,
la existencia de instituciones certificadoras de la calidad de la educación, el
cambio en la forma de pensar y actuar de los educandos, entre otros factores.
Aprender
ya no es la memorización y repetición de los contenidos; es la búsqueda, el
procesamiento de información y la obtención de productos de aprendizaje. Esto a
su vez trae como consecuencia la transformación del papel desempeñado por los
profesores. Estos ya no serán los únicos que dominan el conocimiento, ya no
serán transmisores sino mediadores o guías. Su papel consistirá en proporcionar
a los alumnos las herramientas básicas para que puedan potencializar sus
habilidades.
Por
otra parte, para certificar la calidad de la enseñanza, la Secretaría de
Educación Pública también ha dado sus primeros pasos, comenzando con la educación
media superior. El acuerdo 330 indica que la SEP podrá aplicar exámenes de
CENEVAL (EXANI I y EXANI II) en cualquier momento a las instituciones privadas
para evaluar la calidad de la educación, y si ésta resultase no satisfactoria
podrá revocar el REVOE. En dicho acuerdo también se establece que para impartir
clases los profesores tendrán que tener un grado superior al que imparten.
Como
se puede apreciar, en papel ya se están dando los primeros pasos para aplicar
los modelos de competencia, faltaría ver cómo se va a dar en la práctica, ya
que como reza un famoso refrán: “del dicho al hecho, hay un verdadero trecho”.
Una
cosa es lo que se plantea en papel y otra la que se hace dentro del aula. No es
tan fácil romper el modelo tradicional de las escuelas donde el papel activo de
la educación lo llevaba el maestro y el alumno era un ser pasivo y receptivo;
donde el profesor decía qué se tenía que leer, cómo se tenía que pensar y
actuar. Ahora, el profesor tendrá que cambiar su forma de pensar y enseñar.
Tendrá que aprender a manejar la zona de desarrollo próximo planteada por
Vigotsky para que se produzca un aprendizaje real, y se lleven a cabo
realmente los pilares de la educación para la vida planteados por la UNESCO. Así pues, los estudiantes deben aprender a conocer, aprender a convivir, aprender a
hacer, aprender a ser.
REFERENCIAS
BIBLIOGRÁFICAS
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aprendizaje significativo. Una interpretación constructivista. Mcgraw Hill, 1998.
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Gerardo. Paradigmas en Psicología de la Educación. 1998.
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KLINGLER Kaufman,
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SEP Subsecretaría
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