Es
muy aconsejable para alumnos nerviosos y preocupados. Se recomienda practicar
cada día una o dos sesiones de relajación de diez o quince minutos
aproximadamente.
Condiciones
para la relajación:
- Buscar un lugar silencioso y solitario
- Escoger, a ser posible, un ambiente natural: el azul del cielo y
el verde del campo (que son los colores más relajantes)
- Conseguir un ambiente de penumbra u oscuro que nos proteja de la
distracción que provoca la luz.
- Evitar las molestias tanto del calor como del frío, pues uno y
otro impiden la concentración.
Ejercicios de Relajación
Para
alcanzarla sigue los siguientes pasos:
- Evita cualquier prenda de ropa que pueda oprimirte: cinturón,
cuellos, corbatas, zapatos...
- Túmbate sobre una superficie rígida, pero que no sea ni muy dura
ni muy blanda. Es bueno hacerlo sobre una alfombra.
- Coloca el cuerpo boca arriba. Las piernas ligeramente
entreabiertas y los brazos extendidos a lo largo del cuerpo.
- Cierra los ojos sin apretar mucho los párpados y quédate
totalmente inmóvil.
- Pasa revista a todos los músculos de tu cuerpo concentrando
sucesivamente tu atención en cada uno y alejando la tensión que pueda
haber acumulada en alguno de ellos.
·
La
mente:
que
hasta ahora ha estado dirigiendo su atención a los miembros del cuerpo, una vez
que éstos se hallan en calma, debe relajarse ella misma sumergiéndose en la
imaginación, visualizando escenas agradables, placenteras... (por ejemplo, la
contemplación de una hermosa puesta de sol desde una verde colina; tumbado
sobre la limpia arena de una playa recibiendo la brisa del mar y el murmullo de
las olas; etc.).
Ejercicios de respiración
El cansancio y la fatiga en el estudio provienen
muchas veces de una mala ventilación. Para mejorar puedes realizar el
siguiente ejercicio de respiración:
·
Túmbate
de espaldas con la nuca apoyada en el suelo, las rodillas flexionadas y los
brazos extendidos a lo largo del cuerpo. Cierra los ojos, entreabre la
mandíbula y relaja la lengua y los labios. Concéntrate sólo en tu respiración
durante tres o cuatro minutos.
·
Inspira
por la nariz lenta y profundamente contando hasta cinco. Contén la respiración
tan sólo un segundo, y espira despacio por la nariz contando de nuevo hasta
cinco.
Dormir bien
El estudiante debe aprovechar las horas del día sin
tener que quitar horas al sueño. Tu trabajo intelectual (clases o estudio) no
puede ser eficaz si antes no satisfaces la necesidad de descanso.
Normalmente, ocho horas pueden ser las adecuadas
para un estudiante.
Para dormir bien puedes recurrir a estos medios:
·
Practica
previamente los ejercicios de relajación básica que te hemos apuntado.
·
Para
favorecer la relajación antes de acostarse es bueno un baño de agua tibia pero
no es aconsejable permanecer más de diez minutos dentro del agua.
·
Un
vaso de leche caliente antes de acostarse también favorece el sueño.
·
Dos
horas antes de acostarte debes ir abandonando tu actividad normal para dar paso
a un reposo gradual. la lectura relajada y una música serena son buenos
preludios para un dulce sueño.
·
No
dejes nada para consultar con la almohada». Al concluir la jornada, se acabaron
los problemas.
·
Adopta
por costumbre una hora fija para acostarte y otra fija para levantarte.