EL ROL DEL DOCENTE
Según los lineamientos actuales, frente a las
exigencias del desempeño del nuevo Rol del Docente y de los problemas
que presenta la formación actual, el objetivo central a lograr debe ser “ La
construcción y el fortalecimiento de la capacidad de decisión de los docentes
en el marco de un nuevo modelo Institucional en el cual ejerzan su rol en
interacción con los demás agentes del proceso educativo y asuman la
corresponsabilidad de la elaboración y aplicación de los objetivos, prioridades
y programas del planeamiento institucional”.
En el Documento Nro 3 (serie A)
del Consejo Federal de Cultura y Educación (acuerdo transitorio para la
consulta), referido a las “Alternativas para la Formación, el Perfeccionamiento y la Capacitación Docente” se expresa que:
“Las necesidades de Capacitación y/ o
Reconversión del personal docente titulado y en servicio (desde la Supervisión hasta el docente al frente del grado) son diferentes según los Niveles Educativos
de que se trate y según las diversidades de cada jurisdicción”.
En el NIVEL INICIAL se hace
necesario enfatizar en la Formación Docente Continua, los aspectos vinculados con la función específica del nivel y su articulación con la E.G.B. y dentro de ésta, la relativa al inicio del proceso alfabetizador.
En el NIVEL E.G.B. se plantea
una problemática compleja en términos de la Formación Docente Continua, para el personal de Supervisión, Directivos y Docentes frente a
los alumnos.
La complejidad del nivel se deriva de:
Ø La
diversidad de la población escolar.
Ø El
aumento y la diversidad de las competencias a desarrollar por los alumnos al
término del nivel.
Ø Las
nuevas funciones institucionales de las unidades escolares del nivel.
Ø La
necesidad de rever los cuerpos normativos que regulan las relaciones laborales
de la actividad profesional docente.
Ø Las
restricciones de los edificios escolares.
Estos factores condicionan los
procesos de reconversión y perfeccionamiento en todos y cada uno de los
ciclos del nivel.
En el caso de los docentes del NIVEL
PRIMARIO que se desempeñan en los primeros y segundos ciclos, se preverán
acciones de perfeccionamiento específico acordes a los perfiles que se definan
para cada uno de los ciclos.
Con respecto a los docentes de los
actuales NIVEL PRIMARIO Y MEDIO que acceden al tercer ciclo de la E.G.B., será necesaria su reconversión, especializándose (según su formación de grado)
en un área y/ o disciplina curricular determinada y en la atención pedagógica
del grupo heterogéneo correspondiente.
En ambos casos, la FORMACIÓN CONTINUA se focalizará en la capacitación específica vinculada a la
estructura conceptual y metodológica y en la didáctica de los distintos campos
disciplinares, tendientes a garantizar la unidad de la E.G.B.
En cuanto al perfeccionamiento y
actualización deberán contemplar la necesidad de brindar, tanto a los supervisores
como a los directivos y docentes, elementos que les permitan desarrollar
estrategias de articulación con la EDUCACIÓN SECUNDARIA.
Será necesario dar respuesta a la
problemática específica de la ESCUELA RURAL, en particular las
de personal único, plurigrado, para poder garantizar la extensión de la
obligatoriedad y la igualdad de oportunidades y posibilidades que marca la transformación Educativa. Con respecto a la Educación Secundaria, al plantearse una nueva articulación entre la Educación y el mundo del trabajo, se hace necesario que el perfeccionamiento y la
actualización, tanto de supervisores como de directivos y docentes, se
enmarquen en esta problemática.
En síntesis, y para cerrar estos
conceptos referidos a la reconversión del personal docente, según estos
lineamientos para que este docente sea un “profesional de la docencia” es preciso:
· Que
sea consciente y crítico sobre los procesos de producción de conocimientos que
pueden redundar en una evaluación y apropiación analítica de investigaciones ya
efectuadas.
· Que
sea crítico acerca de las carencias de aquellos aspectos sobre los que no se
ha investigado.
· Que
se aproxime a los procedimientos de investigación educativa, a través del
diseño y la puesta en marcha de algunas experiencias concretas de
investigación, en acto, con la finalidad de desarrollar competencias vinculadas
a la discriminación o delimitación de problemas, la formulación de
hipótesis, la recopilación de la
información existente sobre un determinado problema, el desarrollo de
actitudes de investigación, etc.
· Que
adopte una actitud analítica e investigativa para modificar y/ o potencializar
la visión de sus prácticas formativas, laborales y profesionales.
· Que se
convierta en un asesor-investigador-orientador que traspase los límites de la Formación Inicial y la Formación Permanente y provoque alternativas creativas, no
convencionales o tradicionales.
· Que
reflexione teórica y prácticamente acerca de lo que ocurre en los procesos de
enseñanza y aprendizaje actuales, en situaciones áulicas.
· Que
desarrolle criterios y fundamentos científicos, proporcionando una mayor
coherencia y profundidad a la labor educativa, en general.
· Que
permita interrelaciones creativas y constructivas grupales.
· Que
coordine eficazmente el trabajo en equipo.
· Que
eleve el nivel formativo en el aula.
· Que
amplíe su capacidad de comprensión.
· Que en
su labor diaria interrelacione las actividades del aula con las de la comunidad
y de la sociedad.
· Que
participe de actividades profesionales, como ser: Conferencias, paneles,
debates, diálogos, etc.) que surjan como necesidad de una Educación Permanente.
· Que
coordine criterios teóricos, prácticos y de investigación.
· Que
tenga capacidad de autocrítica y de autorreflexión como para cuestionar su
propia práctica.
· Que
problematice y compruebe la teoría investigada en su propia práctica, en el
aula, y en la de otros.
· Que
seleccione la currícula de acuerdo los educandos y que la experimente en la
propia práctica docente.
Para poder analizar estos objetivos
que deben cumplirse para que el docente jerarquice su rol y se convierta en un
profesional en preciso plantearse algunos interrogantes.
Seguramente, surgirán preguntas como
ser:
¿Por qué es tan importante que el docente se jerarquice
en su rol?
¿Cuál es el papel que cumple la Institución Escolar en este proceso?
¿Cómo es la capacitación en los Institutos de Formación Docente?
¿Cuál
es la importancia de la Educación Permanente en la Formación de los Formadores?
A medida que se vayan abordando
diferentes temas, se intentará clarificar los interrogantes planteados y los
que vayan surgiendo del análisis de los mismos.
Una de las respuestas, posiblemente se
encontrará observando a la población heterogénea que ingresa, desde hace unos
años, a las Escuelas de Argentina.
Estos alumnos presentan
características distintivas muy marcadas ya que provienen de familias con
pautas culturales diferentes que facilitan en algunos casos, y, en otros,
obstaculizan sus estructuraciones psicológicas tempranas.
En estas pautas culturales inciden
aspectos, tales como:
· Los
cambios físicos de lugar.
· El
déficit afectivo de la madre con su pareja, sea ésta estable o no.
· Los
bajos ingresos.
· Las
dificultades económicas.
· Las
modalidades idiomáticas.
· Las
diferentes costumbres, etc.
TALLIS, Jaime,
especialista en estimulación temprana, expresa que los factores de RIESGO
SOCIAL influyen en el niño desde el comienzo de su escolaridad y considera
que el docente debe conocerlos para que pueda detectar los síntomas que se
manifiestan durante su labor áulica, que, tomados a tiempo, favorecerían una
intervención eficaz de personal especializado.
Este enfoque interdisciplinario
(biológico, psicológico y social, considera entre los factores de RIESGO
SOCIAL a:
· Madres
solteras o abandonadas sin apoyo social o familiar.
· Familias
numerosas con serias dificultades económicas u ocupacionales y que no tienen
posibilidad de cubrir las necesidades básicas de ninguno de sus miembros.
· Parejas
deterioradas con falta de sostén mutuo para la crianza.
· Madres
que ignoran la importancia del control del embarazo y el cuidado de sus hijos.
· Padres
sin ocupación económica fija.
· Niños
no deseados, etc.
Por otra parte,
TALLIS, agrega qué:
“Si se comprende el
origen de estos síntomas será más fácil de entender las conductas que
manifiestan los niños ni bien comienzan el proceso de educación formal, sobre
todo cuando inician el nivel preescolar, en caso de los que lo realicen”.
Esto no significa que el docente deba
especializarse en Psicología o Psiquiatría.
Pero sí es obligación de la FORMACION INICIAL, permitirle al docente que se aproxime a estos
conocimientos para que luego se capacite
en estas problemáticas y pueda actuar,
efectivamente, como un profesional.
A partir de síntomas como conductas
desadaptadas, hiper o hipoactividad, dificultades para relacionarse con otros,
falta de atención y concentración, etc., el docente será capaz de comprenderlos
y analizar los distintos problemas y así realizar las derivaciones pertinentes.