Para
modificar los problemas del habla y la deglución he diseñado una serie de
estructuras tridimensionales que facilitan la transmisión del conocimiento. Las
uso continuamente y cumplen con determinadas características.
En la
primera, por ejemplo que llamo “Boca gigante” los colores elegidos son los
primarios: rojo, azul, amarillo y los secundarios naranja y verde.
Son
colores luminosos, atractivos. Estas reuniones de colores originan un
resultado agradable.
Busqué la
armonía entre ellos utilizando dos pares de colores complementarios; rojo y
verde y el azul y anaranjado.
También utilicé
el neutro de la madera para permitir la aparición del par complementario del
amarillo, el violeta. Esto aparece por contraste simultáneo.
Los
colores actúan con sus características fundamentales ya que se da el contraste
de color en si mismo. Esto no requiere gran esfuerzo de la visión.
Logré de
este modo un efecto multicolor, franco y potente.
El
carácter particular de cada color se puso también en evidencia con el blanco y
al mismo tiempo se rebajó luminosidad de los otros colores.
El color
naranja del suelo de la boca es el único que guarda relación con el color local
de la cavidad bucal. Su textura recuerda, por analogía, a su interior.
Es un
color caliente que activa la circulación sanguínea.
Las
estructuras dentarias aparecen pintadas de color sin tener relación con el
color real.
La
presencia de colores fríos es mínima pero suficiente para establecer el
contraste frío-caliente y provocar la atención.
Este
material didáctico está construido para representar cinco aspectos de la
deglución. Respeta la forma del piso de la boca y el tamaño y la forma del
maxilar inferior.
Está
construido en escala y es tres veces su tamaño.
Las estructuras
dentarias son las que corresponden a un adulto: seis molares, cuatro
premolares, dos caninos y cuatro incisivos.
La base
está trabajada con una textura que asemeja las rugosidades del paladar duro. Si
bien en el piso de la boca no encontramos estas características, se las
representa aquí para evocarlo.
En su
interior encontramos distintas maquinarias que tienen que ver con la
construcción: una grúa, un camión mezclador de cemento y un camión volcador.
Por fuera
un camión palanca y un camión tanque.
Cada uno
cumple una función en el proceso de la deglución y ocupan, por analogía el
lugar de los distintos órganos, estructuras dentarias, glándulas y músculos que
intervienen en este primer momento.
Los
movimientos los realizo colocando alimento en el receptáculo de la grúa, la hago
rotar lateralmente hasta depositarlo en los dos primeros molares. Acerco
entonces el camión tanque que trae la saliva, pues es en este lugar que
comienza la trituración.
Comienzo
a hacer girar el camión mezclador y vuelve la grúa a su lugar. Allí se forma el
bolo alimenticio que, una vez listo, lo coloco sobre el camión palanca. Lo hago
saltar presionando rápidamente la parte mas corta de su superficie móvil. Esto
lo hace llegar hasta el camión volcador.
Una vez
que está dentro de la caja volcadora, rápidamente, la elevo y el alimento se
desliza hacia atrás.

En esta
segunda estructura que llamé “Hioides” el color es uno de los secundarios, el
verde.
Es
uniforme resaltando las estructuras óseas y con transparencia en la lengua para
indicar su movilidad.
Mediante
este color uniforme pongode relieve al aparato hial unido al cráneo, su
articulación y movilidad.
El color
neutro del metal permite la aparición del rojo como par complementario.
El verde
es un color intermedio entre el amarillo y el azul.
Con este
material didáctico muestro la ubicación del hueso hioides con respecto a la
caja craneana, su articulación con la base del cráneo por medio del aparato
hial y su relación con la articulación témporo-mandibular y los músculos
masetero y temporal.
Puedo separarlo
de las apófisis estiloides liberándolo de la base del cráneo y proyectándolo
hacia fuera de la boca como logran hacerlo los reptiles y las aves que no lo
tienen unido al cráneo.
Una vez
colocado en su lugar lo tomo con los dedos y lo balanceo hacia atrás y adelante
a modo de “trapecio” para ver como se proyecta al espacio interdentario o como
es capaz de llevar la lengua hacia atrás hasta dejarla en posición de descanso.
Lo tomo del
mismo modo y colocando un trozo de alimento en la punta de la lengua, lo llevo
hacia atrás y luego lo rotamos lateralmente para hacer la “grúa”. Siempre dirijo
el movimiento desde el hueso hioides.
Hago lo
varias veces depositando con este movimiento el alimento en los molares. De
este modo se forma la “bolita”.
Cuando lo
elevo lo inclinamos levemente hacia arriba sobre su eje transversal para que la
lengua lleve su punta hacia arriba. Todos los movimientos de la lengua se hacen
desde el hioides.
Lo muestro
unido al cráneo por medio de los huesecillos, cartílagos o ligamentos que
forman el aparato hial.
Al mover
repetidas veces el hueso hioides hacia arriba y hacia abajo muestro como
aparece el sonido del fonema “r” al comenzar la vibración en la base de la
lengua y extenderse hasta la punta..

En este
otro material busco destacar la forma de las estructuras óseas y dentarias
mediante el color neutro de la madera.
Solo
aparecen elementos de color para destacar los dientes en pala. También los
elementos de color aparecen sujetando la varilla del aparato hial.
Los
colores utilizados son primarios, azul y amarillo.
Busqué el
contraste de color en si mismo.
El
amarillo se lo utilicé por su semejanza con el color marfil de las estructuras
dentarias. Es el más luminoso de los colores.
La
transparencia permite apreciar la forma curva de la lengua y su movilidad.
El color
neutro permite la aparición de los pares complementarios: amarillo y violeta,
azul y anaranjado por contraste simultáneo.
Con él
puedo ilustrar aspectos de la deglución, de la articulación y la forma del
paladar duro.
Al
colocar la punta de la lengua entre los incisivos superiores y los inferiores muestro
la interposición lingual.
Apoyando
la punta de la lengua sobre los incisivos superiores y empujándolos logro hacer
ver como se desplazan por acción de esta ya que tienen una articulación móvil.
Rotando
la punta de la lengua hacia abajo y proyectando el dorso de la misma consigo también
su desplazamiento.
Ubicando
la lengua en posición de descanso, tiro hacia abajo y hago que esta se deslice
por la ranura hecha en el tubo de PVC que la sujeta a la varilla transversal,
hasta que llega al extremo superior. Ven entonces como va hacia atrás desde su
base.
De la
misma forma tiro de la lengua hacia delante para que se deslice por la misma
ranura hasta su extremo inferior, proyectándola hacia fuera de la boca o
rotándola sobre si misma.
Estando
la lengua en posición de descanso, tomo la punta y la roto exageradamente hacia
abajo imitando los movimientos de rotación sobre si misma que realiza en la
succión.
Con este
mismo movimiento muestro como se desliza por la ranura hasta su extremo
inferior, adelantándose por acción del hueso hioides.
Flexiono
la punta de la lengua hacia arriba, apoyándola en el paladar duro y la muevo
varias veces imitando el movimiento de vibración del fonema “r”. De la misma
forma muestro como varía al producir la vibración en otro lugar.
Con la
lengua en posición de descanso, separo el dorso de la misma del paladar duro y muestro
la forma que adopta al pronunciar el fonema “s”. Así también muestro sus
variaciones. Según la ubicación de la punta y su mayor o menor alejamiento del
paladar duro.
Las
vocales también pueden ser representadas dejando la punta de la lengua en
descanso y elevando el dorso según sean anteriores, media o posteriores.
Represento
al fonema “d” con su interposición lingual. Utilizo la porción posterior del
dorso de la lengua para los fonemas “g y j”.
En el
caso de la “k” y “q” aprovecho la ranura posterior para provocar su ascenso.
Con “l, n,
ñ y t” flexiono la punta de la lengua hacia arriba y la apoyo sobre el paladar
duro.
A la “x”
la presento como una combinación de la “k y la s”.
La
característica de la “y” es confundirse con la “sh” según como ubiquemos la
punta de la lengua. Las diferencio flexionando más la punta hacia el paladar
duro en caso de la “sh” y menos en el caso de la “y”.
A la “z” la
ven cuando proyecto la punta de la lengua al espacio interdentario.
En cuanto
al proceso de la deglución puedo mostrar como hacemos la grúa, con la lengua en
posición de descanso la rotodesde atrás, donde está insertada en la varilla
transversal hasta colocar el alimento sobre los molares.
También
se ve como se forma el bolo repitiendo este movimiento varias veces seguidas.
Deslizando
la lengua por la ranura del tubo de PVC mmuestro como se eleva el hueso hioides
y empuja la punta de la lengua que se aplica a la bóveda palatina. En el caso
de no lograr aplicarse a la bóveda platina ve como empuja los incisivos
superiores y los desplaza o como rota sobre si misma, empujándolos también con
el dorso.
Se
observa aquí con toda claridad al músculo milohioideo, formando el piso de la
boca.
El
paladar duro está articulado y puede representar la forma “ojival”.

Matilde de Abelleyra
Prof. Nac. de Escultura de la Esc. Nac. de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón
Fonoaudióloga
mabelleyra@arnet.com.ar
Argentina