| " Descrito como enfermedad en 1885 por el autor del cual lleva su nombre, es a partir de los trabajos de G. Guinon cuando es incluido como síndrome en el capítulo de la patología de tics. Aún se ignora hoy en día si constituye una entidad diferenciada o representa simplemente un continuum (dentro del grado de gravedad) de otros trastornos por movimientos estereotipados. Los que fueron descritos como síntomas fundamentales por Guilles de Tourette, es decir, la incoordinación motriz, la ecolalia (o vocalizaciones automáticas de palabras o frases propias) y la coprolalia (o impulso irresistible a proferir obscenidades), hoy no son considerados sino como síntomas acompañantes, algunas veces, y en todo caso secundarios. Los síntomas específicos se consideran: Los tics vocales recurrentes, involuntarios y repetitivos, que provocan sonidos como gruñidos, ladridos, aullidos, carraspeo, chasquidos, etc. |