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La Creatividad como vocablo en su evolución temporal y espacial

por María Caridad Valdés Rodríguez y Antonio Rey Roque

La Creatividad como vocablo en su evolución temporal y espacial

Si se parte de un análisis etimológico de la creatividad como vocablo se halla que proviene del latín: creare, de la voz latina crescere; por vez primera aparece en el Antiguo Testamento: "Dios creó al ser de la nada" (crear de la nada - entorno). Esto ha evolucionado con el paso del tiempo, y en diferentes regiones y épocas ha tenido en el pensamiento del hombre diversas aristas y puntos de vistas.

Al abordar la Creatividad es referencia obligada la época en que el hombre muestra una actitud interrogante y cree que los dioses y las musas dan un don al ser humano; en que los creadores no hablaban cómo se producía, por miedo a que les quitaran el don. En esta primera etapa precientífica (denominación ofrecida por el alemán Goltfeied Heinelt) los creadores son vistos por el resto de los miembros de la comunidad como una especie de hombres sagrados, poseídos por un dios.

A lo largo de la historia el término o concepto de la creatividad ha evolucionado; por ejemplo, los griegos no tuvieron sinónimos de crear o creador y por el siglo V antes de Cristo las producciones artísticas eran labores asignadas a los esclavos ya que se consideraba que el caballero se manchaba las manos en este tipo de trabajo y por lo tanto se rebajaba.

Fue en la época cristiana cuando surgió el término "crear" para describir una acción divina, como una capacidad de sacar de la nada. Los medievales vivieron convencidos de que era un atributo de Dios.

En el siglo XVI el término más apropiado a la actividad creadora fue "genio". El genio en el siglo VII era un rasgo extraordinario visto más en los científicos que en los artistas. Sin embargo, en el XVIII el concepto aparece con mayor frecuencia en teorías del arte unido a imaginación.

Se le ha atribuido un triple origen al concepto de creatividad (Tatarkiewicz, 1987):

lingüístico: la expresión “ creación” estaba reservada, en el uso contemporáneo, inaccesible al hombre.

filosófico: la creación es un acto misterioso, y la Psicología de la Ilustración no admitía misterios.

artístico: los artistas de la época debían estar sujetos a reglas y la creatividad es irreconciliable con las reglas.

En el siglo XIX comienza la polémica entre la creatividad en ciencias y en naturaleza y se considera más propia de un progreso intelectual, ideológico y social . A finales de este siglo XIX, los estudios de la Sicología del pensamiento aportan luz sobre el pensamiento y la imaginación y aparecen tentativas de explicación de la genialidad con talento, por lo que algunos teóricos denominan a esta segunda etapa: prexperimental; la verdadera y definitiva recuperación del término y el concepto se asegura que viene de la mano precisamente de la Psicología, con el bagaje de su polémica consideración semántica: nueva construcción, fabricar cosas nuevas y no fabricar algo a partir de la nada.

En el siglo XX la expresión "creativo" se aplica en las culturas occidentales; se habla de ella en las ciencias, en política, educación, tecnología, etc. Surgió y se institucionalizó la creencia de que no solo los artistas pueden ser creativos, pues la creatividad es posible en todos los campos de la producción humana y la Psicología la identifica con una conducta humana manifiesta posible de potenciar y de desarrollar, a pesar de ser un concepto con el que no se puede operar con precisión (Juan Carlos Arañó)

Conceptualizar el real sentido del término creatividad ha provocado diversas definiciones lingüísticas, aún es difícil su aparición en diccionarios oficiales de la lengua.

La UNESCO se pregunta si existen criterios de creatividad válidos y responde que en un entorno característico de creatividad se puede enseñar y aprender, se puede propiciar y además se puede diagnosticar.

Algunos autores plantean que no existe una definición acabada del concepto de creatividad, pero lo cierto es que hay una larga lista de autores que han conceptualizado el término. Entre los más consultados, en un momento inicial, se hallan puntos esenciales coincidentes y matices diferenciales:

¨ G. Wollscháger: "Aptitud de señalar nuevas interrelaciones, de cambiar significativamente normas tradicionales contribuyendo así a la solución general de problemas de la realidad social"

¨ L. Stein: "Proceso que tiene como resultado una obra personal, aceptada como útil o satisfactoria por un grupo social en un punto cualquiera del tiempo"

· N. Sillany: "La disposición para crear que existe potencialmente en todos los individuos y en todas las edades, en estrecha relación con el medio sociocultural"

· J.H.Caré y F. Deybjer: "...para los pedagogos, la creatividad no es una propiedad del lenguaje, sino una aptitud del alumnado para imaginar, inventar, descubrir, expresarse, producir..."

· Ya. Lerner: "es una forma de actividad del hombre dirigida a crear valores cualitativamente nuevos para él, de importancia social, o sea, importantes para formar la personalidad en tanto que el hombre es un ente social"

Es de inferirse que lo creado no siempre es creatividad, pues debe solucionar un problema de la sociedad, ser útil; por otra parte, guarda relación con la cultura y esa actitud del pensamiento creador, desde la edad temprana, trae una enseñanza más satisfactoria si se asume que va formando hábitos de pensamientos y aptitudes de motivación individual, permitiendo entonces poder hallarle solución a un problema desde diversas aristas. Está llamado el docente pues a desarrollar el pensamiento creador del estudiante y a considerar la creatividad como expresión de vínculos afectivos y cognitivos.

Se han tomado como base entre otros criterios los de Danilov para tener una caracterización cercana de las personas creativas; entre sus rasgos se incluyen: el trabajo real en una dirección (profundo), la flexibilidad (alternativas), independencia, motivación, defensa de criterios, etc. Por lo que el hombre creador debe ser: objetivo, de criterios sólidos, dinámico, flexible, original, imaginativo, tenaz, agudo en sus observaciones y poseer una curiosidad insaciable. Además debe ser capaz de: concentrarse en lo esencial, establecer las relaciones entre los fenómenos y valorar de forma sistemática , determinar las contradicciones fundamentales del desarrollo y las posibilidades de su solución, establecer la unidad, pensar de forma independiente y descubrir lo nuevo.

Por otra parte, ya durante las etapas del proceso de creación deben conjugarse los métodos lógicos o rígidos y los intuitivos o libres, la combinación de ambos permite resultados.

Entre las propuestas de fases a ser evaluadas como facilitadoras del pensamiento creador pueden asumirse las que siguen:

1. preparación: se formula el problema, recuperar datos, primera búsqueda de soluciones: lectura, razonamiento, se adquieren los conocimientos, idea creativa

2. incubación: maduración, nuevas ideas o soluciones al problema

3. verificación: análisis del descubrimiento y verificación de su solidez

(estas fases se entremezclan)

Específicamente en el campo pedagógico al decir de varios teóricos en el maestro resulta importante para la potenciación y desarrollo de la creatividad de sus estudiantes que se dé en él, el hombre que:

¨ conoce y ama a su profesión y a sus alumnos

¨ perfecciona constantemente el trabajo docente – metodológico

¨ está actualizado en su ciencia

¨ sea inquieto por las experiencias pedagógicas de avanzada

¨ esté interesado en investigaciones, publicaciones

¨ propicie las condiciones psicológicas morales necesarias

¨ trate con respeto las ideas y las preguntas insólitas

¨ reconoce el valor de las ideas de los alumnos

¨ alienta el aprendizaje por iniciativa propia

¨ promueve la búsqueda de problemas y llega a la solución o la dirige

¨ da libertad de acción a los estudiantes aunque la regula

¨ crea las condiciones necesarias para lograr la calidad de la educación

¨ estimula la autoevaluación

¨ es modelo para sus alumnos

El docente en su autodiagnóstico deberá conocer qué rasgos, obstáculos o inhibidores tal vez persisten en él que frenen su creatividad o cualquier acto creativo que desee impulsar o evaluar como tal. Entre los más negativos se hallan: autoritarismo, normatividad excesiva, conformismo, rigidez, rutina, impaciencia y excesivo control.

Existen además los:

· culturales: afán de economía y practicidad , sanción social a los curiosos, fe excesiva a las estadísticas, temor a lo ilógico, temor al error

· emocionales: temor a hacer el ridículo, aferrarse a la primera idea, rigidez de pensamiento, dificultad en cambiar de opinión, angustia por triunfar rápidamente, temor a los superiores, falta de constancia

· perceptuales: dificultad para asimilar un problema, incapacidad para definir términos, no establecer relaciones causales, el hipercriticismo, la intuición excesiva.

Si se llegara a concretizar más y se estudiara específicamente en las esferas con las que trabaja el docente, entre las cualidades esenciales pueden asumirse:

Actuación profesional

Intelectual

Motivacional

1.originalidad

1.flexibilidad

1. motivación

2.comunicación pedagógica efectiva

2. competencia profesional

2. proyección hacia el futuro

3. centrarse en función desarrolladora

3. imaginación creadora

3.cuestionamiento de la realidad

4. perfección del trabajo metodológico

4. conocedor de su ciencia

4. perseverancia en la de problemas

5. audacia

5. posibilidad de reordenar conocimientos

5. optimismo

Los primeros estudios relacionados con la creatividad, que las fuentes escritas consultadas reconocen, aparecen en la primera mitad del siglo XX; figuras como Wallas, 1926; Whertheimer, 1945 y Freud, entre otros, aportan valiosas ideas sobre la creatividad. No es hasta la década del 50 que el desarrollo sobre el tema marca pautas importantes y el concepto creatividad comienza a popularizarse y desde una traducción más o menos literal coincide con el adjetivo sustantivado de crear; sobre todo a partir de la famosa conferencia "Creativity", que el profesor de Psicología de la universidad de California P. Guilford, en calidad de presidente de la "American Psychological Association", imparte.

Guilford establece una distinción entre el pensamiento divergente (creatividad) y el convergente (lógica) y afirma que el primero de ellos todos los humanos lo poseen en mayor o menor grado y que está compuesto de unos 120 factores, unos más importantes que otros, por lo que a su juicio en dependencia del grado en que se posea se pueden hallar 70 clases diferentes de talentos creativos.

Con las críticas realizadas en 1950 por Guilford a la educación norteamericana por desarrollar solo la inteligencia y no considerar el desarrollo del pensamiento creador comienza una tercera etapa de la creatividad, esta ya de forma experimental.

Varios han sido los continuadores de los estudios de la creatividad, entre ellos se destaca el norteamericano Irving Taylor, 1959, quien considera cinco tipos de creatividad: expresiva, productiva, inventiva, innovadora y emergente.






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Autor: María Caridad Valdés Rodríguez y Antonio Rey Roque
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