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Grafología Infantil: Diagnostico

por RODRÍGUEZ NAZAR, IMELDA CAROLINA

GRAFOLOGÍA INFANTIL: CAPÍTULO III

  • NIVELES DE DIAGNÓSTICO PARA REALIZAR UN ANÁLISIS GRAFOLÓGICO.

Cuando se toma una escritura y se tiene la interesante laboral de comenzar a trabajar sobre ella puede surgir el interrogante ¿Por donde empiezo?

Al comenzar el análisis de una escritura se realizan diferentes Niveles de Diagnóstico que se corresponden con diferentes observaciones y trabajos de medición que sobre ella el grafólogo va estudiando.

Diagnostico del Estado de Armonía.

Se realiza un diagnóstico del estado de armonía y positividad del escrito, es decir, una mirada gestáltica, una visión que se atiene al conjunto gráfico, sin interpretar (al menos no se debería caer en esa tentación). En psicología se usa una palabra que es “apercepción”, que implica lo que se siente o vive acerca de lo que ve. Nos preguntamos, es armónica o inarmónica, que sensación nos transmite esta letra.

Diagnostico de salud Psicofísica.

Se suele observar si existen o no signos de déficit de salud tanto en lo psíquico como en lo orgánico para así dar una justa interpretación a las inferencias psicológicas que de los signos gráficos se va construyendo.

La palabra clave para que el grafólogo, más allá del área de su especialización, pueda hacer sus interpretaciones de lo observado basado en la realidad del sujeto y su individualidad antes que en la interpretación lineal de un signo, es decir por ejemplo: una escritura inclinada a la derecha siempre implica una naturaleza que tiene una disposición natural a la sociabilidad y una afectividad mas espontánea o expresiva que alguien con escritura invertida o vertical.

Entonces, en general, si se evalúa cada signo en función del contexto en donde emerge, probablemente el análisis psicografológicos permitan alcanzar un nivel de mayor profundidad en lo que vemos de la escritura que nos hemos comprometido a evaluar.

Por ello se considera importante adoptar frente a cada escritura una actitud receptiva, abierta, y construir, usando los conocimientos la interpretación que más se ajuste al conjunto del texto que en otros términos es el panorama actual y el devenir del sujeto.

Diagnostico Grafotécnico

Se toma cada aspecto gráfico y se mide cuando corresponda. Por ejemplo; en los temas de orden: los márgenes, espacios entre letras, palabras y líneas. La dirección de las líneas. En la inclinación: grado y regularidad. En el tamaño: altura- anchura. Calibre de los trazos: sub.-aspecto de la presión. Tamaño de hampas y jambas y su proporción con el cuerpo medio, etc.

Diagnostico Grafonómico.

También se trabaja con los aspectos grafonómicos (diagnóstico grafonómico) de cada aspecto y así no sólo decimos que una letra es grande (tamaño), sino también que es creciente, alta, etc.

Estos son entonces algunos de los niveles de diagnóstico a tomar en cuenta al iniciar un análisis grafológico. Es interesante destacar que la Grafología es una disciplina científica que se encuentra permanentemente intentando evolucionar tanto en sus bases teóricas como en sus técnicas de aplicación.

  • CORRIENTE SIMBÓLICA

El suizo Max Pulver es quien establece de una forma más exhaustiva los símbolos que se reflejan en la escritura. Identifica las cuatro zonas gráficas de la escritura, papel o cualquier gesto gráfico de la siguiente forma: la parte superior representa lo espiritual, la inferior lo material, la izquierda el pasado y la derecha el futuro, entre otros simbolismos.

  • CORRIENTE EMOCIONAL

En líneas generales se puede decir que la grafología emocional penetra en el subconsciente del individuo, y se basa este sistema en las modificaciones que se producen en el grafismo o en determinadas palabras clave, por deformaciones debidas a las emociones producidas en el momento de escribir.

Pensemos por un momento en que no se escribe de la misma forma el nombre de una persona a la que apreciamos que el nombre de una a la que aborrecemos.

A través de un estudio grafológico, se pueden conocer aspectos de una persona, que ni ella misma sabe. Se puede saber, por ejemplo, si reflexiona antes de decidir o es vacilante; si su agilidad mental es lenta, normal, rápida o precipitada; si es una persona observadora o ingenua; si es ordenada o desordenada; si tiene o no tiene decisión; cómo es su vitalidad física; si es impositiva o sumisa; cómo es su calidad en el trabajo; si es tímida; cómo es sexualmente; si es activa o perezosa; su grado de expansión o reserva; si es sincera; podemos saber si es sensible, etc.

  • DIRECCIONES Y ZONAS DE LA ESCRITURA.

La escritura se desplaza tanto sobre el plano horizontal como sobre el vertical. En el plano horizontal hay tres direcciones: hacia la izquierda o atrás, derecha o vertical, hacia la derecha o adelante. En el plano vertical existen también tres zonas: la superior, la media y la inferior.

Las letras que contienen trazos superiores que se extienden por la zona superior son: b,d,k,l,y t, así como todas las mayúsculas. Las letras que se limitan a la zona media son: a, c, e, m, n, o, r, s, u, v, w, x. Las letras que contienen trazos inferiores que se extienden por toda la zona inferior son: g, j, p, q, y, z. La única letra que ocupa las tres zonas es la f; todas ellas ocupan la zona media, tanto las que se extienden por la zona superior como las que lo hacen por la inferior.

Debe recordarse que la escritura es el camino que conduce desde el “Yo” al “Tú”, tal como la definió Pulver. Los freudianos dirían que simboliza la relación entre el ego y sus objetos (medio). En consecuencia, cualquier impulso hacia delante o hacia la derecha del autor de un escrito expresa su deseo de salir de sí mismo, hacia el mundo y hacia la vida; cuanto más se aproxime su escritura a la perpendicular, menos se volcará al mundo y a la vida, y cuanto más se incline su escritura hacia atrás, más introvertido será, más reacio a volcarse en el mundo y la vida. El que escribe con inclinación hacia delante es un extrovertido que se preocupa del mundo exterior, en el que desea dejar su huella, tanto en la gente como en las cosas; el que escribe con inclinación hacia atrás es un introvertido, preocupado por el mundo interior de los pensamientos, sentimientos y visiones; el que escribe perpendicularmente es un individuo neutral con grados moderados de extroversión e introversión en su carácter, y si el autor de un escrito vacila entre la inclinación hacia delante y atrás, estará demostrando actitudes ambivalentes con respecto al mundo y a la vida; si oscila incluso dentro de una misma palabra, su ambivalencia será pronunciada. Por supuesto, ninguna escritura se inclina indefectiblemente en una única dirección. Lo que se busca es la, inclinación básica fundamental.

Cuando el instrumento con el que se escribe se desplaza hacia la zona superior es gracias a la acción de los músculos extensores. Se trata de un movimiento de alejamiento del cuerpo del propio autor del escrito, y simboliza una esfera psicológica de reflexión y meditación, de abstracción y especulación, que no se ve afectada por consideraciones materiales; pero cuando dicho instrumento se desplaza hacia la zona inferior, lo hace por medio de los músculos flexores. Se trata de un movimiento de acercamiento del cuerpo del propio autor del escrito, y simboliza una esfera psicológica de instintos primitivos y materialismos, de irracionalidad. Conviene señalar no obstante que mientras los movimientos flexores van acompañados de sensaciones de placer, los movimientos tensores van acompañados de sensaciones de desagrado. Entre las zonas superior e inferior se encuentra la zona media, que simboliza el equilibrio entre las esferas cultural e instintiva de la personalidad, el equilibrio entre las esferas cultural e instintiva de la personalidad, el equilibrio dinámico, el ajuste práctico exigido a cualquier organismo vivo. Cualquier manual de geometría afirmará que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, pero un texto escrito consiste en una línea recta carecería de sentido y de capacidad de comunicación, y llegaría a la conclusión de que la mente de su autor había dejado también de tener sentido, en otras palabras, que se encontraba en un estado de despersonalización, de psicosis. Así, para que nuestra comunicación tenga algún sentido o significado es necesario que se produzca alguna incursión en la zona superior o inferior (aunque , en términos estrictos y puramente teóricos, se trataría de una señal de poca disposición a avanzar, a comunicarse, a extrovertirse. Una vez más, el axioma extremadamente teórico de que la distancia más corta entre dos puntos es la línea recta, parecería indicar que la solución máxima es la extroversión, la escritura absolutamente inclinada hacia delante o hacia la derecha, carecería totalmente de sentido como comunicación de “Yo” al “Tú”. Y dicha extroversión máxima indicaría la falta de sentido o significado de la mente extrovertida al máximo. Estas observaciones son igualmente aplicables a la escritura inclinada al máximo hacia atrás o hacia la izquierda, a la máxima introversión. El lenguaje escrito reconoce este hecho, pues las letras del alfabeto permiten al autor de un escrito expresarse más claramente mediante incursiones en las zonas superior e inferior.

Cabe así mismo indicar que una escritura enredada o enroscada puede servir para diagnosticar excitabilidad nerviosa, poca resistencia, indecisión, histeria.

  • NIVEL MORFOLÓGICO

La teoría del nivel morfológico debe su origen y desarrollo a Ludwig Klages.

Los descubrimientos de Meyer, Preyer y Erlenmeyer fueron combinados y transformados por Klages en su llamada “ciencia de la expresión”. Enseñó que existe una correspondencia entre los distintos aspectos del movimiento la expresión facial, el hable y la escritura. Tienen un nivel morfológico común, que se evalúa según el ritmo del movimiento del individuo; y, según Klages, ritmo es algo indefiniblemente que sólo puede comprenderse por medio de la intuición. De este modo, el nivel morfológico de un texto escrito constituye el criterio básico de sus cualidades en general. Así, pues, antes de pasar a examinar las características aisladas de un texto escrito se debe examinar la totalidad de la muestra para determinar su nivel morfológico. Si el nivel morfológico se evalúa “por encima de la media”, se elegirán los aspectos positivos de las características del individuo en cuestión. Si el nivel morfológico se evalúa “por debajo de la media”, se elegirán los aspectos negativos de las características del individuo. Si el nivel morfológica se evalúa como “medio”, habrá que tomar en cuenta ambos polos de cada característica para determinar cuál de ellos, por pequeño que sea el grado polarización constituye la interpretación más apropiada.

Puede ser también una ambivalencia: la presencia simultánea de ambos polos e idéntica intensidad.

La teoría de Klages del nivel morfológico ha sido en gran medida aceptada por la escuela alemana de grafología, pero sumamente criticada y esencialmente rechazada por los grafólogos ajenos a la órbita cultural alemana. Pero si se acepta la tesis de que la grafología es una “geisteswissenschaft”. Es cierto que el estilo literario de klages resulta pesado y pedante, aunque no más de lo que suele ocurrir con bastantes académicos e intelectuales germanos, pero gran parte de las críticas contra él dirigidas no están sólo mal informadas, sino que son también personalistas y cargadas de prejuicios. Se afirma que muy pocos logran entender sus escritos, pero posiblemente sus propios críticos se encuentran entre esos pocos elegidos. Pero el francés Roman K. G. se muestra de acuerdo con Kroeber – Keneth, quie estigmatizó el fenómeno intangible del ritmo como método inaceptable con las palabras, expresando:

“... la evaluación del ayer...” (Die Leserlichkeit der Handschrift, en el vol. XII, 4-5, 1936, de Industrielle Psychotecnik).

Posteriormente acepta el juicio de Angyal cuando éste afirma que la teoría de Klages exagera el conflicto entre lo que denomina “Geist” (función mental consciente, espíritu) y “Seele” (vida sensitiva, alma). Para él, ambas son fuerzas antagónicas. Según Klages, el Geist penetra en la vida desde fuera como una cuña, causando una grieta fundamental, Klages considera a la mente como un factor que trastorna la vida.

Estas críticas al papel de la intuición, citadas por Roman K. G., hacen caso omiso de los puntos de vista de Bergson, el destacado filósofo francés, quien trazó una distancia básica entre “tiempo” (concepto matemático propio del pensamiento atomístico del intelecto) y “duración” (concepto metafísico más adecuado para las visiones de la intuición). El pensamiento matemático y racional del intelecto nos permite seguir con nuestra rutina diarias y mantener nuestra cordura deteniendo el flujo de la vida, por así decirlo, y preocupándonos de la reproducción estática de cada uno de los aspectos individuales de cada uno de los aspectos individuales de dicho flujo o corriente. Pero lo único que da a la vida su sentido o configuración, en una palabra, su “Gestalt”, es precisamente ese flujo o movimiento. Y el significado del término Gestalt sólo puede comprenderse por medio de la intuición.

Una vez más, cuando Klages emplea las palabras “Geist” y “Seele”, lo hace oponiendo la una a la otra.

Si se profundiza en esta polaridad entre “Geist” y “Seele” enmarcándola en el contexto conceptual del psicoanálisis freudiano, comprobaremos que bajo el término “Geist” podemos incluir:

  • <<procesos secundarios>>, que obedecen a las leyes de la gramática y la lógica formal, emplean energías instintivas reprimidas, y se rigen por el principio de realidad;
  • <<principio de realidad>>, que reduce las molestias de las tensiones instintivas mediante una conducta adaptable;
  • El << ego >>, que es la parte del “id” que se ha visto modificada por la influencia directa del mundo exterior;
  • La <<represión secundaria>>, que completa la tarea de la “represión primaria”, en la medida en que mantiene el inconsciente manifestaciones disfrazadas de impulsos instintivos inaceptables;
  • La <<sublimación>>, que es el proceso evolutivo por el que se descargan energías instintivas en las modalidades no instintivas de conducta o comportamiento que denominamos “cultura”

Y bajo el término “Seele”, podemos incluir:

  • Los <<procesos primarios>>, que caracterizan a la actividad mental inconsciente, ignoran las leyes de la gramática y la lógica formal, emplean energías instintivas no reprimidas, y se rigen por el principio del placer
  • El <<principio del placer>>, que reduce las molestias de las tensiones instintivas mediante una actividad inmediata que hace caso omiso de consideraciones de realidad;
  • El <<id>>, que contiene todo lo que se encuentra presente en el momento del nacimiento, que es inherente a la constitución del individuo; y por tanto, sobre los instintos, que se derivan de la organización somática y que se encuentran en su primera expresión física aquí en formas desconocidas para nosotros. (Freud 1940);
  • La <<represión primaria>>, mediante la cual se impide la aparición inicial de un impulso inaceptable;
  • Las <<descargas instintivas>>, acompañadas de la satisfacción de los instintos, que se derivan de las emociones experimentadas cuando se reducen las tensiones instintivas haciendo caso omiso de consideraciones de realidad.

Si se comparan los conceptos freudianos reseñados bajo el término “Geist”, se vará claramente que el desarrollo de la mente es algo fundamentalmente opuesto a la libre expresión de la vida. En este sentido, mente (geist) constituye en verdad un factor que trastorna la vida (seele), una influencia inhibitoria y contraria a la vida. Por tanto, y en este sentido, Klages tiene razón. En lo referente a las consiguientes especulaciones metafísicas de Klages, no interesa para este trabajo. Ha demostrado la importancia de la <<polaridad>>, de la intuición y del afán de perfección. Ha puesto asimismo de relieve el clásico punto de vista psico – analítico de que la mente debe su origen y evolución a la tensión y ansiedad. El hecho de que en la vida sea necesaria una cantidad máxima o mínima de tensión y ansiedad no invalida la teoría de Klages de que el comienzo del Geist es asimismo el de la tensión o ansiedad.

No obstante por razones prácticas, se evalúa la calidad del nivel morfológico tomando en consideración:

  • la originalidad de la escritura
  • La naturalidad o artificiosidad de la escritura
  • La distribución de los espacios

Como consecuencia de estas consideraciones, la calidad del nivel morfológico se determina con:







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Autor: RODRÍGUEZ NAZAR, IMELDA CAROLINA
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