Deficiencia Auditiva: Intervención Psicopedagogica
www.psicopedagogia.com
Artículo publicado en http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=458
Libros Artículos Relacionados Recomendar este artículo Imprimir

DEFICIENCIA AUDITIVA: INTERVENCIÓN PSICOPEDAGÓGICA

PRESENTACIÓN:

La sordera infantil profunda es un fenómeno cultural en que se unen inseparablemente pautas y problemas sociales, emotivos, lingüísticos e intelectuales.

La deficiencia auditiva supone un grave impedimento para adquirir y comprender el lenguaje de los oyentes, con una larga tradición cultural, faculta a quienes la padecen a desarrollar un lenguaje propio de naturaleza visual, el lenguaje de signos, de tan fácil y rápida adquisición como el habla para los oyentes, y les hace partícipes de una cultura perpetuada por este genuino lenguaje.

CONCEPTO:

Se establecen dos categorías:

Para referirnos a la deficiencia auditiva es necesario precisar que bajo este y otros rótulos afines, hipoacusia, sordera, etc, agrupamos sujetos entre los cuales existen tan grandes diferencias, que los procesos de rehabilitación y educación, evolución y pronóstico, pueden seguir caminos muy diferentes: desde la intervención quirúrgica en una sordera conductiva, a un implante coclear, o al desarrollo de algunos de los sistemas de comunicación ( lenguaje de signos, lectura labial, aprovechamiento de restos auditivos, comunicación bimodal...)

Por ello, habrá que tener en cuanta los siguientes factores:

IDENTIFICACIÓN TEMPRANA DE LA DEFICIENCIA AUDITIVA:

Su principal objetivo es introducir lo antes posible las medidas educativas adecuadas que puedan mitigar las consecuencias del daño auditivo o, en casos de sorderas leves, evitarlas en su mayor parte. El factor temporal tiene una importancia decisiva, ya que en ningún período de la vida serán factibles mayores progresos en el campo lingüístico e intelectual como en la niñez temprana.

DESARROLLO Y APRENDIZAJE DEL NIÑO SORDO:

El recién nacido sordo, cuando la madre sale de su campo visual, queda privado de su presencia; hay sensaciones táctiles, pero, fuera del contacto directo, sus posibilidades de comunicación y comprensión de los otros se reducen a la mirada. No hay previsibilidad por el ruido de unos pasos que se acercan. Los sucesos le llegan de forma abrupta, a menudo por el contacto con su cuerpo.

De los doce meses en adelante, tras la fase prelingüística, empieza la evolución del lenguaje, hasta aproximadamente los siete años, en que está básicamente establecido. Para el niño que oye, el lenguaje es una herencia, le llega ya estructurado y él lo descubre.

Al niño sordo, solo le llegan restos del lenguaje oral. Debe aprender al mismo tiempo lo que se dice, cómo se dice, y porqué y cuando decirlo.

En consecuencia, la comprendión y producción del léxico es lenta, reducida e inestable. Los tiempos verbales, los artículos, las preposiciones, junto con las estructura sintáctica, constituyen el mayor impedimento para desarrollar el lenguaje oral. Estas carencias repercuten en la dificultad para crear un lenguaje interior, base de los procesos lectoescritores, que por su estrecha relación con el lenguaje oral, y, en particular, con la conciencia fonológica se va a ver afectados.

Hay alteraciones emocionales que provienen de situaciones de miedo, de angustia, de incomodidad, que el bebe oyente tiene aseguradas desde los primeros días.

Un bebe sordo, no sabe que está acompañado cuando el adulto no está delante de su campo visual, hay una cierta inestabilidad emocional que más adelante, podrá expresarse de forma más hostil.

La falta de sonido hace que el niño llegue a penetrar pero el mensaje afectivo que le pueda llegar a través de las ondas sonoras. Handicap afectivo que puede dar lugar a un sujeto inseguro, egocéntrico en sus manifestaciones afectivas.

No puede tomar parte fácilmente en una conversación grupal, o frena el ritmo de esta, ya que hay que ir alentándole cuando otro toma la palabra, se impacienta o impacienta a los demás, todo lo cual puede dar lugar a ciertos rasgos de inadaptación o agresividad.

Los padres no se plantean esta cuestión afectiva, les preocupa al año y medio, que el niño no hable. Al problema afectivo se añade la falta de comunicación que trae como consecuencia un problema de desarrollo intelectual.

El sordo, no establece más relaciones que las que ve, las que tiene delante, las que puede tocar. Esto, desde los primeros años, está impidiendo la formación del desarrollo de la capacidad intelectual del sujeto, va desconociendo desde el principio, la realidad, o la va adquiriendo a partir de formaciones visuales o actuales siempre incompletas y deficitarias, accede con mucha dificultad a lo abstracto, a conceptos intelectuales. De ahí, la importancia de poner a su disposición un sistema de comunicación alternativ, que le sirva para comunicarse e interaccionar con los demás, organizar y trasnmitir su pensamiento, influir en los demás y autorregularse.

Cuando tratamos con sorderas de cierta magnitud, la rehabilitación del lenguaje oral mediante estimulación precoz de los restos auditivos, para entender lo que oyen o el entrenamiento en lectura labial, no son suficientes para estructurar su pensamiento.

EDUCACIÓN DEL NIÑO DEFIENTE AUDITIVO:

Circunstancia como el grado de pérdida, el lugar donde se localiza la lesión, el momento de la vida en que se produce, si hay o no detección precoz, las actitudes e inteligencia del sujeto, si los padres son o no sordos, cómo reaccionan y se implican en la rehabilitación, si hay o no otras alteraciones asociadas..., dan lugar a necesidades educativas diferentes; la respuestas educativa más urgente es encontrar el sistema de comunicación que mejor se adapta a las peculiaridades de cada alumno que pueda ser compartido por profesores y compañeros.

+ SISTEMAS ORALES: El objetivo de la enseñanza oralista es la adquisicón de la lengua oral y escrita que se habla en el entorno del sordo. Se puede hacer hincapié en el aprovechamiento de los restos auditivos u en el entrenamiento de la lectura labial. Las posiciones más radicales rechazan el lenguaje de signos, por no considerarlo un verdadero lenguaje y por estimarlo una interferencia para la adquisición del lenguaje oral.

Entre los métodos orales de uso más generalizado, tenemos los que potencian los restos auditivos, como el sistema verbotonal:

Incide en el ritmo corporal, musical. Utiliza el cuerpo para la emisión y recepción del sonido y la capacidad residual auditiva, para la percepción de los elementos prosódicos como su ritmo, tiempo, pausa.

El esfuerzo constante de interpretación produce fatiga e impide el mantenimiento sostenido de la atención , y en el momento en el que el sujeto sordo deja de mirar, pierde el mensaje, por lo que hay que procurar enunciados breves y sencillos, o echar mano de algunos de los métodos complementarios de comunicación.

+ SISTEMAS COMPLEMENTARIOS DE COMUNICACIÓN:

Tenen doble finalidad: reducir los problemas comunicativos, y apoyar el acceso al lenguaje oral.

Se trata de facilitar al sordo la comunicación con su entorno oyente, y acercarle al aprendizaje del lenguaje oral.

Consiste en ocho consideraciones manuales, que se realizan en tres localizaciones alrededor de la boca, de manera, que los fonemas similares puedan ser diferenciados por la posición de la mano.

+ REVALORIZACIÓN DEL LENGUAJE DE LOS SIGNOS:

La mayoría de las personas sordas conocen y se comunican con el lenguaje de signos. Este lenguaje está considerado como su lengua materna, su medio de comunicación natural, particularmente en los hijos de padres sordos, su aprendizaje es fácil y rápido, y faciliota la comunicación del niño sordo desde sus primeros años.

Como un lenguaje más, es un sistema de símbolos, pero estos no se producen a partir de los sonidos, sino de los gestos de las manos, el cuerpo, la expresión facial y los ojos. Es un lenguaje producido por el cuerpo, y que se percibe por la vista. Los elementos cosntitutivos, equivalentes a los fonemas, son los queremas.

+ COMUNICACIÓN TOTAL:

Se trata de utilizar todos los canales disponibles que fomenten en el niño una actitud positiva hacia la comunicación. Padres y profesores, demandan formación en comunicación bimodal, palabra complementada, lenguaje de signos, etc, que posibiliten la interacción con los demás, y el acceso a los contenidos escolares, difícilmente asequibles con el lenguaje oral.

José Luis Cózar Mata. 2º PSICOPEDAGOGÍA. Facultad de Ciencias de la Educación de Granada.






Artículos Relacionados:
Deficiencias auditivas

www.psicopedagogia.com
Artículo publicado en http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=458&imprimir=1