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Transtornos del Discurso


UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL MAULE

Facultad Ciencias de la Educación

Educación Especial y Diferenciada.


Integrantes: Joseline C. Tejo

Cecilia Velozo R.

Angela Vergara

Roxana Zambrano

Profesor: Arturo Pinto

F. de Entrega: 19-06-2003.

Discursos emitidos en situaciones publicas de enunciación.

Introducción

La participación activa en la vida comunitaria plantea la necesidad de intervenir en situaciones publicas de comunicación propias de las agrupaciones sociales a las que las personas pertenecen y se definen tanto por el carácter de los temas de los discurso que en ellas se enuncian- los que refieren a la “res publica” o a materias de interés e importancia colectivos- como por la condición de emisores y receptores que se identifican como miembros o representantes de una determinada colectividad a los que los discursos se dirigen para provocar en ellos diversos efectos.

Es de vital importancia que los estudiantes adquieran conciencia de que las personas, en la vida habitual, en cuanto a miembros de una determinada colectividad, enfrentan diversas situaciones en las cuales deben constituirse como emisores o receptores de discursos orales o escritos que se refieren a temas de interés para la comunidad de su pertenencia y que ello exige comportamientos y competencias verbales específicos que permiten actuar con propiedad en las situaciones publicas de comunicación.

Para lograr este objetivo, es necesario proporcionar a los alumnos oportunidades de observar y participar de diversas situaciones públicas de comunicación. Ya sea directamente o a través de los medios, de situaciones reales o simuladas, los estudiantes es bueno que aprendan a identificar el carácter publico de situaciones enunciativas de discursos tales como los emitidos en reuniones, actos y ceremonias de organizaciones comunitarias diversas, desde las más próximas, la experiencia cotidiana – como pueden ser las de la vida familiar, escolar, vecinal, de agrupaciones culturales, religiosas deportivas, de consumidores- hasta las intervenciones discursivas que se producen en el espacio público más amplio y distante de organizaciones regionales, nacionales e internacionales para tratar materias que conciernen a esas respectivas comunidades.

Junto con el reconocimiento de dichas situaciones públicas de comunicación, la participación activa de los estudiantes en ellas, deberá poner en operación habilidades, destrezas y competencias verbales ya adquiridas en años anteriores, pues en los discursos enunciados en situaciones publicas se integran elementos de diferentes tipos de discursos, en especial del expositivo y argumentativo, así como los recursos de organización requeridos para la formulación clara, ordenada y pertinente de pensamientos, puntos de vista, posiciones, planteamientos acerca de las materias de interés comunitario, que los discursos públicos tratan.

Por tratarse de situaciones de comunicación en las que el interés comunitario es relevante, deberá tenerse en especial consideración las actitudes y comportamientos indispensables para el logro de la eficacia comunicativa. Tanto en cuanto a emisores como receptores de estos discursos, es necesario que a los alumnos en la etapa escolar se les refuercen actitudes tales como la adecuación del lenguaje a las situaciones públicas de comunicación en que intervienen, esto es, utilización de los registros, niveles de habla, léxicos, pertinentes a los temas que se desarrollan, al carácter o condición de las audiencias o receptores, a las finalidades que se proponen alcanzar con los discursos; plantearse con objetividad frente a las intervenciones de otros, respetando las diferencias de posiciones, evitando descalificaciones y sosteniendo con fundamento y propiedad los personales puntos de vista, sin perder el interés comunitario que debe tener el intercambio de discurso en situaciones públicas. Además, teniendo en consideración que algunos de los discursos que se emiten en esas situaciones tienen carácter ceremonial y requieren de una suerte de “ puesta en escena”, será necesario también que los estudiantes sean capaces de discernir y evaluar la pertinencia de esos elementos y de los recursos retóricos que se emplean considerando siempre que ellos deben servir a los propósitos y finalidades que se persigue con el discurso, contribuyendo a la mejor comprensión de los asuntos que se tratan y del sentido que tiene la situación en que dichos discursos se enuncian.

La participación de los alumnos como emisores y receptores de discursos en situaciones publicas de comunicación debe constituir una instancia en la que se refuercen no solo competencias lingüísticas indispensables para el logro de la eficacia comunicativa, sino también comportamientos, actitudes, valores indispensables para que esa comunicación sea efectivo intercambio e interacción que favorezcan el entendimiento, el respeto y consideración de la diversidad que se manifiesta en la vida comunitaria y que contribuyan a una sana convivencia y al logro del bien común. En definitiva, el desarrollo de las competencias verbales que se alcance en la practica discursiva en situaciones comunicativas publicas, debe representar también una preparación para la adecuada participación futura de los estudiantes en las distintas esferas de la vida ciudadana.

Caracterización de discursos emitidos en situaciones públicas de enunciación.

a) Situación de enunciación:

Emisor: investido de autoridad, representatividad, competencia cognoscitiva o ética sobre asuntos de interés colectivo que se dirige a un receptor o que representa a una determinada colectividad o sector de ella; el carácter jerárquico de la relación emisor-receptor.

Tema o Materia: asuntos de importancia o relevancia grupal, colectiva o comunitaria; materias propias de las “res publica” o “cosa pública”.

Finalidad: comunicar una determinad concepción, visión o interpretación de temas y problemas que conciernen e importan a la vida de una colectividad para influir en ella, haciéndola tomar conciencia o reflexionar sobre ellos, orientándola o moviéndola a compartir visiones, metas, tomar decisiones, acuerdos, adoptar determinadas actitudes o compartimientos.

Contexto y circunstancias de enunciación: la formalidad, ritualidad que enmascara la emisión de discursos públicos: su “puesta en escena”, el nivel formal del habla, recursos verbales y no verbales que utiliza para tener alcance y eficacia colectivos.

b) Tipos de discurso público:

Comunitario: intervenciones verbales ante audiencias representativas de diferentes agrupaciones comunitarias, tales como juntas de vecinos, centros de madre, de estudiantes, sindicatos, agrupaciones deportivas , sociales, etc.

Político: “mensajes” o informes de autoridades publicas ante asambleas políticas o ante la nación; declaraciones, propuestas de proyectos, planes de trabajo formuladas por autoridades públicas, por candidatos a cargos públicos; discursos de proclamación de logros en la vida publica.

Ceremonial o conmemorativo: emitidos en situaciones significativas de la vida nacional, institucional e incluso familiar o personal que da lugar a ceremonias o actos específicos: discursos de conmemoración de hechos históricos o significativos, de aniversario de instituciones, de inauguración y clausura de eventos; de celebración de acontecimientos de la vida personal o familiar, tales como nacimientos, bodas, funerales, cumpleaños, graduaciones y otros ritos de paso, etc.; de homenaje de bienvenida, despedida de personajes públicos relevantes o de personas en ocasiones publicas.

Religioso: encíclicas, sermones, predicas de autoridades o líderes religiosos.

c) Elementos básicos constitutivos del discurso público:

Integración de diversas formas discursivas: dialógica, expositiva, argumentativa, epidíctica (de alabanza o vituperio).

Organización o disposición del discurso, las partes constitutivas básicas y sus funciones:

-Introducción o exordio: unidad destinada a la identificación de la situación en que el discurso se produce, creación de las condiciones adecuadas para su recepción y proposición del tema que se abordará.

-Exposición del tema propuesto: desarrollo del tema planteado utilizando los elementos y recursos discursivos pertinentes a la situación de enunciación y a las finalidades y efectos que se quieren conseguir;

-Conclusión o peroratio: unidad discursiva con que se cierra el discurso, haciendo una síntesis de lo expuesto para afirmar sus sentidos y apelando a los receptores para conseguir de ellos una actitud o posición favorable.

Texto / Discurso / Enunciado

¿ Que diferencias hay entre texto, discurso y enunciado?

Algunas escuelas lingüísticas utilizan el término discurso con un valor bastante aproximado al de texto. Sus ca­racterísticas: “unidad igual o superior a la oración, con un principio y un final, que constituye un mensaje” lo acercan lo suficiente para considerarlos sinóni­mos.

Para Van Dijk, T. (1977), “texto es un concepto abstracto que se mani­fiesta o realiza en discursos concretos”. Si bien es útil esta distinción terminológica, ya que caracteriza dos niveles de abstracción sin embargo, no se ha ex­tendido.

Lo mismo ha sucedido con el término “enunciado” que caracteriza “todo producto del habla, con sentido unitario”.

Son tan próximas las definiciones que los teóricos suelen usar estas ex­presiones indistintamente.

El término discurso no tiene un significado totalmente unívoco, pero nosotros adoptaremos la postura de las corrientes que sostienen que el discurso es el resultado de la suma de un texto o enunciado y su situación de enunciación o situación comunicativa. Es decir, un discurso es lenguaje puesto en acción, un texto que ha adoptado una modalidad en una situación comunicativa en particular.

El discurso

En el término “discurso”, entendido como una unidad supraoracional de la actividad lingüística, se incluyen la narración, la exposición, la construcción de textos escritos, la conversación.

El discurso supone la puesta en marcha de una gran cantidad de procesos pertenecientes a planos distintos: estrictamente lingüísticos, cognitivos, generales, sociolingüísticos, etc.

El hombre es un ser sociable, por lo tanto establece con los demás diferentes formas de comunicación. La más rica y compleja es la comunicación lingüística.

Según la intención que predomine en el mensaje que se ha de transmitir , el emisor utiliza diferentes tipos de discurso. El discurso, es una unidad más amplia que la oración. Se compone de dos o más oraciones que desarrollan un tema.

Dentro del proceso comunicativo, existen diversas clases de discursos:

a) Por el tipo de canal:

b) Por las funciones del lenguaje:

· Discurso informativo (o referencial): Es aquel que transmite datos concretos y conceptos precisos. Es decir, el discurso informativo se propone transmitir un mensaje en forma objetiva. La función referencial o informativa se pone de manifiesto cuando el emisor comunica conocimientos acerca del mundo que lo rodea o de si mismo, en una relación de sujeto-objeto, es decir. poniendo distancia frente a sus emociones; por lo tanto, su intención está en el factor “referente” del circuito comunicacional.

Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:

Uso de la 3a. persona, sing. o plural (acento puesto en el referente)

Uso del modo verbal indicativo

Uso de vocablos (sustantivos) unívocos o monodémicos (uso recto del lenguaje)

Uso de vocabulario técnico

Aportación de datos precisos de ubicación espacio-temporal, de dimensiones o magnitudes, etc.

Uso de oraciones impersonales o de matiz impersonal (verbo haber usado como impersonal; verbo de la 3a. Pl. usados como impersonales; uso de “se”como signo de impersonal o de pasiva

Uso de la 1a. pers. del plural aun cuando el emisor es uno solo.

Dada la objetividad que caracteriza a los discursos en los que predomina esta función, estos pueden valorarse de acuerdo con un criterio de verdad.

Discursos en los que se manifiesta ésta función:

· Situaciones cotidianas de comunicación:

‘La parada del 60 está en la

esquina’

‘La cocina mide 3m por 5m’

· Situaciones de comunicación elaboradas:

Textos de comunicación

comercial (informes, cartas,

memorados, solicitudes, etc.)

Discurso periodístico

Discurso científico

Discurso didáctico

Conferencias.

Ejemplo:

Los enigmas de Tutankamón

Tutankamón tenía once años cuando subió al trono y sólo reinó durante nueve. Su nombre y su figura sin embargo, son casi una leyenda. Su tumba es una de las pocas que se ha conservado hasta nuestros días.

En la cámara mortuoria de Tutankamón se hallaron objetos que abrieron nuevas incógnitas sobre su persona.

Uno de esos misterios fue la presencia de 413 estatuillas. Con el tiempo pudo desentrañarse el significado de estas imágenes. Para cada día del año, Tutankamón tenía la imagen de un servidor, lo cual hace un total de 365 estatuillas, un encargado cada diez días (36) y un supervisor por mes (12). Estos servidores trabajarían por él cuando el dios de los muertos lo pidiera. (...)

Revista Muy Interesante.

En este texto el interés se centra en la información que se quiere dar a conocer. Para que lo leído resulte claro y no de lugar a más de una interpretación, el redactor de un discurso informativo echa mano a los recursos que antes hemos mencionados. A éstos podemos agregar:

Una organización sintáctica clara (sujeto, verbo y complementos) Tutankamón tenia once años cuando subió al trono y sólo reinó durante nueve.

Una adjetivación precisa: En la cámara mortuoria de Tutankamón...

Función expresiva o emotiva: esta función se pone de manifiesto cuando el emisor comunica sus sentimientos, por lo tanto, la intención del que codifica el mensaje esta centrada en el factor emisor del circuito comunicacional. En una comunicación verbal, esta función se manifiesta a través del predominio de todos o algunos de los siguientes rasgos:

Uso de la 1a. Persona Singular. (Acento puesto en el emisor)

Uso de oraciones exclamativas, desiderativas y dubitativas

Uso de vocablos que denotan sentimientos

Uso de interjecciones

Dada la subjetividad que caracteriza a los discursos en los que predomina esta función, los mismos no admiten ser valorados según el criterio de verdad. Es decir, ante la manifestación de los sentimientos de alguien, solo podemos ser compresivos o quedarnos indiferentes, compartirlos o rechazarlos, pero no podemos decir de ellos que sean verdaderos o falsos.

Discursos en los que se manifiesta esta función:

Situaciones cotidianas de comunicación: ‘¡qué calor!’ ‘¡Ay!’

Situaciones elaboradas de comunicación: con la función poética, en los textos literarios, periodismo sensacionalista

Dentro del discurso expresivo existen dos divisiones: el discurso expresivo literario y el discurso expresivo familiar o de habla coloquial.

“Puedo escribir los verso más tristes esta noche,

Escribir, por ejemplo: ‘La noche está estrellada,

y tiritan azules, los astros, a lo lejos”. Pablo Neruda.

Pablo:- ¡Flaco, mirá!... ¡Qué linda chica!

Gastón:-¡Sí, está bárbara!

Algunos recursos propios del discurso expresivo

El tiempo nos andaba maltratando. Una semana atrás la tormenta se había visto venir, porque estaba oscuro el sur y en el cielo corrían los flecos de las nubes, blancas colas de yegua; y en el mar saltaban como locas las toninas: la tormenta vino y se quedó.

(Eduardo Galeano, Fragmento de La muchacha del tajo en el mentón.)

Personificación El tiempo nos andaba maltratando.

Imágenes sensoriales... estaba oscuro el sur

... en el cielo corrían los flecos de las nubes

Símil o comparación ...saltaban como locas las toninas

Metáfora ... los flecos de las nubes, blancas colas de yegua

Estos recursos expresivos están también presentes en el habla coloquial. Así pues, las metáforas y las comparaciones aparecen, en general, con tono festivo o burlón en la mayoría de los comentarios que hacemos habitualmente.

Metáforas: Es un plomo. Esto es un circo. Es una mosquita muerta.

Comparaciones: Rápido como una liebre. Peligroso como mono con navaja.

Función apelativa: esta función se pone de manifiesto cuando el emisor se comunica con el fin de provocar en el receptor alguna acción; por lo tanto, su intención esta centrada en el factor ‘receptor’ del circuito comunicacional.

Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:

Uso de la 2a Persona, Sing. . o Plural ( acento puesto en el receptor )

Uso del modo verbal imperativo

Uso de oraciones exhortativas o imperativas

Uso de oraciones interrogativas

Dado que los discursos en que manifiesta esta función como dominante tienen valor de exhortación u orden, éstos tampoco pueden ser valorados de acuerdo con un criterio de verdad sino de razonabilidad. Los pedidos, las ordenes, los consejos pueden valorarse como razonables o no, adecuados o inadecuados, pertinentes o impertinentes, pero nunca como verdaderos o falsos.

Discursos en los que se manifiesta esta función:

Situaciones cotidianas de comunicación: ‘Abrí la puerta’

Situaciones elaboradas de comunicación: Discurso de la propaganda y de la publicidad:

‘Compre jabón 20’

‘No lo piense mas, su...´

Junto con la función informativa o referencial, esta función es dominante en los discursos argumentativos.

El discurso apelativo en la publicidad:

La publicidad tiene como fin dar a conocer determinados productos y crear la necesidad de poseerlos. Con el crecimiento de los medios de comunicación social (radio, televisión, radios y revistas) la publicidad se convirtió en un elemento cotidiano del que es imposible sustraerse.

Puesto que la publicidad intenta persuadir, convencer y, si es posible, imponer, al ser uso del lenguaje, emplea los recursos propios de la lengua apelativa.

c) Por las otras funciones del lenguaje:

§ Discurso fático: El mensaje establece contacto, comprueba si está libre el canal. Ejemplo: ¡Hola! ¡Hola! ¿Quién habla? ( Por teléfono)

Los rasgos caracterizadores son los siguientes:

Oraciones interrogativas cuyo contenido está relacionado con el establecimiento del canal (‘¿me estás escuchando?’)

Uso de palabras cuyo significado permite evidenciar el canal comunicativo (verbos ‘oír’, ‘leer’)

Discursos en los que se manifiesta esta función

Situaciones cotidianas de comunicación: ver ejemplo por teléfono.

Situaciones elaboradas de comunicación: “Bien oiréis lo que están hablando”

En lógica se distingue el lenguaje de objeto y el meta-lenguaje, señalando que en el primer caso, el hablante hace uso del lenguaje para referirse al mundo que lo rodea, mientras que en el segundo caso, el hablante usa el lenguaje para hacer mención del mismo.

Ejemplo: “De” es una preposición.

Función poética: esta función se pone de manifiesto cuando el emisor intenta transmitir una emoción estética, agradar por medio de la codificación de un mensaje bello; por lo tanto el acento está puesto en el factor mensaje del circuito comunicacional. Los rasgos caracterizadores de esta función son los siguientes:

Uso de todas las personas gramaticales (en el caso de la literatura, podemos relacionar cada una de ellas con cada uno de los géneros literarios tradicionales: 1a pers., con el genero lírico; 2a. pers., con el genero dramático; 3a. pers., con el genero narrativo)

Uso de todos los modos verbales y, en consecuencia, de todo tipo de oración según actitudes del hablante.

Uso de vocablos equívocos o polisemicos

Uso figurado del lenguaje (lo cual se logra por medio del uso de los distintos recursos poéticos)

Uso de distintos recursos poéticos relacionados con la sintaxis, la morfología, la semántica, la fonología. (Paralelismos, anáforas, antítesis, rima, etc.)

Dado el carácter subjetivo de los discursos en los que predomina esta función, ellos no pueden ser valorados con un criterio de verdad, ni de racionabilidad, ni de comprensión, sino con un criterio estético.

Discursos en los que se manifiesta esta función

Situaciones cotidianas de comunicación: ¡Me morí de frío!

Situaciones elaboradas de comunicación: textos literarios: géneros lírico, narrativo, dramático; ensayos; guiones cinematográficos.

d) Por las variaciones del lenguaje : las variaciones del lenguaje se dan por tres circunstancias: socioculturales, geográficas y sociales y por el registro.

1. Socioculturales:

Ejemplo: Pero, che ¿Qué te pasa?

Ejemplo: -Disculpe, Sr. Gómez, me terminán de informar que Ud. ha sido promovido a planta baja y..

Dentro de las circunstancias socioculturales encontramos también discursos que se caracterizan por tener lenguajes especiales. Y como ejemplo tenemos a aquellos discursos con un nivel propio de los adolescentes y/o las mujeres.

Ejemplo:

Mariano: - ¿Como te fue flaco?

Gastón:- Rebién, zafé gracias al nabo de Tito que me pasó un machete.

2. Geográficos y sociales:

¡Qué le vas hacer, ñato!; cuando estás abajo todos te fajan. Todos, che, hasta el más maula. Te sacuden contra las sogas, te encajan la biaba. Andá, andá que venís con consuelos, vos. Te conozco, mascarita.

Julio Cortazar.

maula: inútil, despreciable

biaba: paliza

Ejemplo:

-¡Don Eusebio! ¡Tanto tiempo! ¿Cómo anda?

-¡Bien M’hijo! Medio jorobado por el reuma, pero... ¡sigo pa’delante!

3. Discurso por el registro: la relación hablante, oyente, mensaje, situación, determinan distintos tipos de registros. Hay discursos espontáneos, descuidados, cuidados, etc...

Denominamos registro a las variaciones en el uso del código lingüístico que dependen del tipo de relación establecida entre los sujetos intervinientes en cada situación comunicativa. De acuerdo con él, el uso de la lengua puede ser formal o informal.

En síntesis, el uso del código lingüístico ofrece variantes validas que dependen tanto de características del locutor relacionadas con circunstancias geográficas, sociales y generacionales (idiolecto) , como la situación comunicativa (registro). La adecuada selección de dichas variantes se relaciona con la competencia lingüística. La corrección o incorrección de ciertos usos del código esta relacionada, entonces, con la adaptación o inadaptación del idiolecto y del registro a la situación comunicativa.

e) Por el modo de construcción: Existen discursos en donde puede haber narración, descripción, dialogo y exposición.

Discurso narrativo

Discurso descriptivo

Discurso expositivo (o explicativo)

Discurso dialogal

Discurso argumentativo

f) Por la intención estética:

g) Por la distribución gráfico espacial: Por la organización escrita los discursos se clasifican en:

Juan:- Irás.

Luis:- No.

Juan:- ¿Por qué?

Luis:- No sé.

h) Por el criterio semántico:

i) Por el criterio lógico:

j) Por los grandes esquemas lógicos: muchos son los discursos informativos que responden a dos grandes esquemas lógicos: Problema - Solución. Estos esquemas se ven claramente en los ensayos.

k) Según su relación con el referente:

l) Según su relación con una institución:

Discurso histórico

Discurso científico

Discurso literario

Discurso periodístico

Discurso jurídico

Discurso didáctico

m) Según las condiciones de elaboración:

Discurso espontáneo

Discurso elaborado

Cuando nos enfrentamos aun discurso determinado, comprobamos que estas taxonomías se entrecruzan. Por ejemplo:

El discurso de los manuales de historia: según las funciones del lenguaje, es un discurso informativo; según su base textual o construcción, fundamentalmente narrativo pero también expositivo; según su diagramación, en prosa; según su relación con el referente, no ficcional; según su relación con una institución, histórico y didáctico; según el canal utilizado, escrito; y según las condiciones de elaboración, elaborado.

El discurso de la novela: según las funciones del lenguaje , es un discurso poético pero con una función relevante informativa ; según su base textual , fundamentalmente narrativo , aunque suele incluir descripciones ; según su diagramación , en prosa , pero también frecuentemente incluye diálogos , y menos habitualmente versos ; según su relación con el referente ficciones ; según su relación con una institución , literario , según el canal utilizado, escrito; y según las condiciones de elaboración, elaborado .

El discurso de la crónica periodística: según la funciones del lenguaje, es un discurso informativo ; según su base textual , fundamentalmente narrativo ; según su diagramación en prosa y en diálogo ; según su relación con el referente , no ficcional ; según su relación con una institución , periodístico y en algún caso , histórico ; según el canal utilizado , escrito u oral ; y según las condiciones de elaboración , elaborado .

El discurso publicitario: según las funciones del lenguaje , es un discurso apelativo que hace uso de recursos poéticos ; según su base textual , fundamentalmente argumentativo y descriptivo ; según su relación con el referente , no ficcional ; según el canal utilizado , escrito u oral ; según las condiciones de elaboración , elaborado ; y , tanto su diagramación como su relación con una institución no son relevantes para su clasificación .

El discurso argumentativo

Cuando desarrollamos un concepto, realizamos una crítica, elogiamos una acción, presentamos objeciones parciales a una idea, influimos en una decisión, analizamos una situación, comparamos dos hechos, nos pronunciamos a favor o en contra de algo, deducimos consecuencias, demostramos razonamientos, estamos desarrollando acciones discursivas muy valoradas dentro de las prácticas comunicativas habituales que se realizan la sociedad.

Los discursos científicos, filosóficos, políticos, jurídicos y estéticos se basan en tipos de enunciados como los antes mencionados. Desde tiempo inmemorial se considera la capacidad de deliberar, explicar, probar, discutir, en síntesis, de argumentar, es nuestro máximo signo de racionalidad. Sabemos que aquellas personas que poseen el don de la elocuencia, que saben expresarse, que convencen a través de la palabra son admiradas por todos.

Es importante que los alumnos desarrollen competencias para la comprensión y producción de textos argumentativos, para que sean capaces de interactuar socialmente en situaciones comunicativas complejas, en las que convencerán o serán convencidos, en las que confrontarán y elegirán entre opciones, en las que deberán decidir a partir de la razón.

El discurso que se anuncia en situaciones argumentativas de comunicación tiene una estructura básica que es necesario conocer para la adecuada producción y lectura critica de estos discurso y cuya finalidad es convencer mediante razones y persuadir mediante la apelación a los efectos y voluntad de los receptores.

Esa estructura contempla un componente lógico-racional, que es fundamental e imprescindible al discurso argumentativo, al que se suman los elementos propiamente retóricos que sirven al propósito de persuadir, de mover al receptor a adoptar determinadas actitudes o realizar determinadas acciones.

El reconocimiento de esa estructura se propicia planteándonos, tanto frente a los discursos argumentativos que debemos producir como en la lectura o audición de los producidos por otros, las preguntas básicas acerca de: cuál es la opinión o tesis que queremos sostener sobre el tema de nuestro discurso o la que sostienen los autores de discursos argumentativos; que razones o argumentos damos para apoyar la opinión o tesis que sostenemos o para refutar o anular opiniones diferentes; en que nos basamos para formular nuestra opinión y construir nuestros argumentos o en qué se basan los de los enunciantes de los discursos que leemos o escuchamos, teniendo en consideración que muchas veces las premisas, o “verdades” o afirmaciones de carácter general en que se basan las opiniones no se declaran abierta o directamente en los discursos, sino que hay que inferirlas de lo dicho o a partir de indicios discursivos; a qué conclusiones se llega las que, dependiendo de la fuerza y pertinencia de los argumentos, deben ser probatorias o confirmadoras de la tesis u opinión sostenida por quién enuncia el discurso.

La pregunta final relativa a si el discurso resulta efectivamente convincente, desde el punto de vista de la argumentación lógico-racional, suscitará la respuesta afirmativa si la estructura (tesis u opinión, premisas, razones o argumentos, y la fuerza de convicción y adecuado concatenamiento de ellos) llevan a conclusiones validas y pertinentes. Las fallas o inadecuaciones de estructuración, la debilidad de los argumentos la incongruencia de éstos con las premisas, así como lo infundado de las opiniones o la no consecuencia de las conclusiones con las de los elementos antecedentes, conducirá a una evaluación negativa de un discurso que no logra, por inadecuación de su organización y estructura, alcanzar su finalidad básica que es el convencimiento del receptor, mediante razones.

Pero como antes se a señalado, el discurso argumentativo contempla también un componente retórico destinado a la persuasión del receptor por la vía de apelar a sus afectos y a su voluntad. Desde las consabidas fórmulas para concitar la atención , la benevolencia, la simpatía del destinatario, apelándolo, elogiando sus virtudes, estimulando el interés por la materia del discurso o las declaraciones de modestia del enunciante, que la retórica clásica ha propuesto, un amplio repertorio de recursos verbales y no verbales se ofrecen al enunciante de discursos argumentativos para generar una adecuada relación con su destinatario y actuar sobre él, persuadiéndolo para que adhiera a la posición que sostiene, para que modifique sus puntos de vista sobre el tema del discurso, o adopte una determinada actitud o realice una determinada acción. Recursos como las preguntas retóricas, las reiteraciones y énfasis, el empleo de las metáforas y otras figuras, por ejemplo ilustrativos, las citas y referencias a autores y textos que dan autoridad y respaldo a los dichos del enunciante, las apelaciones directas a la afectividad del receptor, unidas a recursos no verbales (gestos, movimientos, tonos de voz, etc. En el caso de discursos orales, subrayas, diagramación en el caso de textos escritos, sonidos, imágenes en el caso de mensajes a través de medios audiovisuales) son algunos de los elementos posibles de utilizar para que los discursos argumentativos sean eficaces en el cumplimiento del propósito persuasivo que persiguen.

Cabe tener en consideración que el relieve o dominio de uno de los componentes: el lógico racional o el retórico-persuasivo, permite distinguir tipos de discursos argumentativos. El primer componente dominará en aquellos discursos que se proponen básicamente convencer con razones, para lo cual desarrollan y exponen organizadamente argumentos y contraargumentos que apoyan o defienden el punto de vista que sostiene el enunciante o rebaten o anulan los puntos de vista o posiciones que otros hayan propuesto o formulen sobre el tema de la comunicación. Los elementos retóricos – persuasivos en estos casos sirven de apoyo al componente lógico – racional, buscando asegurar el convencimiento del receptor sobre la validez de las opiniones del enunciante, o sobre la tesis o perspectivas que el formula acerca de los temas que aborda en su discurso. Es el caso frecuente de los discursos que se enuncian en conferencias, trabajos y exposiciones científicas, académicas, artículos periodísticos de opinión y crítica, editoriales, etc...

El dominio del componente retórico persuasivo se advierte especialmente en aquellos discursos que, antes de apelar al entendimiento, se proponen influir en los afectos y la voluntad de los destinatarios, moviéndolos a actuar de una determinada manera, a adaptar decisiones o aptitudes o comportamientos. Es el caso del discurso publicitario o propagandístico, o de discursos como la arenga, el sermón o incluso algunas manifestaciones literarias cuya finalidad primordial es “dar lecciones” o ejemplos o modelos de vida y de comportamientos.

Otro aspecto que cabe tener presente en la estructuración de la estructura básica del discurso argumentativo es su carácter dialógico, lo que significa que siempre – aun cuando no se los enuncie explícitamente- frente a un argumento existe o puede existir su contrario, es decir un contraargumento. En discusiones o debates orales ello se manifiesta con evidencia, pero también se da esa dialéctica en aquellos discursos que el los que el punto de vista de otro no se hace inmediatamente presente pero se supone o debe suponerse para la construcción y organización de los argumentos con los que el enunciante apoya su tesis, opinión o posición. Todo constructor de discursos argumentativos tienen que tener conciencia que frente a su posición sobre el tema que desarrolla, existen otras, y que para su argumentación tenga validez y fuerza persuasiva debe tenerlas en consideración; y, si corresponde, plantearse frente a algunas de ellas, ya sea para atraerlas como argumentos que avalan, apoyan la suya o para refutarlas cuando son, en grado significativo, opuestas a la suya. Es el caso del discurso polémico o de refutación que se plantea como proposición de una tesis, opinión, posición o versión de un tema contraria a la que sostienen otros, haciendo de la contraargumentaciòn su componente fundamental.

Discurso narrativo.

Técnicas significantes y estrategias formales mediante las cuales un relato es referido a un lector o espectador

La construcción de un discurso narrativo basado en cartas, documentos legales, deposiciones jurídicas, testimonios, declaraciones y artículos periodísticos no es nada nuevo. La técnica podemos encontrarla ya en obras como Proceso de cartas de amores de Juan de Segura y El lazarillo de Tormes.

¿Qué son los cuentos?

Para nadie es un misterio el gran interés que muestran los niños por el relato de historias. Cuántos de nosotros podemos recordar el inmenso mundo de fantasía al que accedíamos escuchando las historias narradas por nuestros padres antes de dormirnos.

Probablemente, este buen recuerdo ha hecho que repitamos esta práctica con nuestros hijos, con la clara intuición al menos, de que al hacerlo estamos estimulando el desarrollo de un gran potencial en ellos.

La importancia de esta inocente práctica, que ha sido realizada de manera intuitiva a través de generaciones, ha logrado un asidero teórico en las últimas décadas, con una gran cantidad de estudios que se han centrado en el positivo impacto que tiene el cuento infantil sobre el despliegue de diversas áreas del desarrollo.

De manera muy general, podemos decir que el cuento corresponde a un tipo de discurso: el discurso narrativo, y que para su normal desarrollo, es necesaria la confluencia de importantes habilidades lingüísticas y cognitivas, a saber:


- Habilidad para organizar eventos en torno a un hilo conductor o tema central. La construcción de este macrosignificado trasciende el contenido particular de cada oración y permite construir un relato coherente (Coherencia).

- Habilidad para secuenciar eventos en el tiempo (Manejo de relaciones temporales).

- Habilidad para establecer relaciones de causalidad entre los eventos del relato (Manejo de relaciones de causa-efecto)

- Habilidades lingüísticas propiamente tales: sintaxis compleja y variedad léxica, especialmente en relación a los verbos.

Diversos estudios han demostrado que, la estimulación temprana de estas habilidades a través del cuento, es un efectivo predictor de éxito escolar a futuro, desarrollando áreas tan importantes como las habilidades matemáticas, directamente relacionadas con el manejo de relaciones temporales.


Del mismo modo, al desarrollar la coherencia, potenciamos directa e indirectamente la capacidad de análisis y síntesis necesaria para extraer la idea central de un texto, lo cual facilita la comprensión del mismo.


Por otra parte, el manejo de relaciones de causalidad estimula y desarrolla áreas tan importantes como el pensamiento inferencial, deductivo, etc.

o son los cuentos?

Como hemos visto, la estimulación de las habilidades narrativas, involucra grandes beneficios para el desarrollo infantil. Por esta razón es importante hacer de ella no sólo una práctica constante sino también dirigida, que considere el nivel de desarrollo de nuestros niños, de manera de optimizar sus beneficios. Para esto es básico conocer la estructura formal que caracteriza al cuento. Esta se compone de tres elementos esenciales:

I.- Presentación: del personaje principal y del problema que desencadena el relato y sin el cual el cuento no existiría.
II.- Episodios: a través de los cuales el cuento progresa y se desarrolla. Incluye: objetivos (que persiguen los personajes), acciones (destinadas a lograr los objetivos), obstáculo (que impide el logro del objetivo) y resultado.
III- Final: donde se resuelve el problema planteado en la presentación.

Tomando en cuenta esta estructura formal , podemos hacer un análisis de la manera en que los niños evolucionan en su habilidad para narrar. Las siguientes son las etapas del desarrollo narrativo esperadas en las distintas edades:

- 2 a 3 años: Etapa de Aglutinación (los niños nombran sucesos o elementos en ausencia de un tema central).

- 3 años: Etapa de Secuencias (los niños nombran o describen eventos en torno a un tema central. Aparece el primer elemento estructural: la presentación, pero es incompleta, sólo se refiere al "problema").

- 4 años: Etapa de Narración Primitiva (se completa el elemento "presentación", los niños comienzan a referirse al personaje principal).

- 5 años: Etapa de Narración con Episodios (a la presentación completa, se agrega el episodio, pero incompleto. También se agrega el elemento "final", pero éste es abrupto, es decir, no indica la solución del "problema").

- 6 años: Etapa de Narración Verdadera (se distinguen claramente los tres elementos estructurales completos).



DISCURSO DESCRIPTIVO.

Mediante éste se pretende dar noticia de hechos: se narran historias, se describen objetos, situaciones, se informa de datos, se exponen tesis, hipótesis, etc., pertinentes o que vienen a cuento en el contexto.

Un texto, o discusión, puede estar formulado sólo mediante el discurso del tipo 1, si es una mera narración de historias, o descripción de objetos, etc. Pero, también puede estar formulado mediante los discursos de los tipos 1 y 2 (en una u otra de sus variedades) mezclados. De modo que en los textos, o discusiones, que poseen cierto nivel de coherencia y claridad puede discernirse más o menos fácilmente la presencia de uno u otro tipo de discurso, aunque aparezcan mezclados.

Argumentar

Es una de las funciones del lenguaje, un tipo de discurso, un modo de razonamiento y práctica social, que ocupa el tiempo de diversas disciplinas: lógica, retórica, lingüística y el análisis del discurso.

Hay coincidencia en destacar sus características:

a.-La intención, lograr la adhesión de los receptores (intencionalidad persuasiva).

b.-Las estrategias, recursos y procedimientos tanto lógicos como discursivos del emisor, apuntan a la demostración razonada y ordenada.

c.-Características íntimamente enlazadas que aportan al texto argumentativo dos connotaciones claras: persuasión y fundamentación.

Los textos argumentativos poseen características de otros textos, que a su vez complejizan. Contienen opiniones mas no son textos opinativos. Contienen explicaciones razonadas pero no son textos expositivos.

Obviamente cuando realizamos una crítica, una alabanza o una queja se espera que los interlocutores adhieran a la posición del emisor, lo que no se logrará si no se han planificado minuciosamente los argumentos para convencer.

Por otra parte cuando los destinatarios entienden analíticamente los pasos de un razonamiento o cuando conectan las partes del todo, comprenden sin necesidad de ser persuadidos.

Por lo tanto los textos que presentan la intención de influir en los receptores pero que no se basan en la demostración y los textos demostrativos, que por su tema no precisan convencer a nadie, no son textos argumentativos.

Características del texto argumentativo

La argumentación puede definirse como una dimensión o tipo discursivo presente en distintos géneros textuales orales y escritos, cuyas principales características pueden ser las siguientes:

1.- Una concepción de situación comunicativa en la que el emisor tiene dos propósitos: tomar posición sobre un tema dado e influir sobre la posición que respecto de ese tema tienen los interlocutores.

2.- Un conjunto de estrategias para convencer a los receptores.

3.- Un modo de organización textual compuesto por una serie de argumentos o conjunto de razonamientos que tienden a una conclusión y tienen una finalidad.

4.- Un modo de encarar los temas sobre los cuales se pronuncia desde un pensamiento problematizador, dado que para que una cuestión sea objeto de la argumentación, su verdad no puede ser evidente u objetiva, sino estar sujeta a una cierta duda o la posibilidad de plantear distintos puntos de vista.

Perfil del destinatario

El discurso argumentativo se dirige siempre a determinados receptores, nunca a todos, lo que no implica cuantificación sino calificación de los destinatarios, que potencialmente pueden ser influidos o persuadidos.

Para obtener el éxito en la persuasión, debe existir un contexto de consensos mínimos, a este pacto comunicativo primordial se suman otros elementos de consenso como la comunidad de intereses, curiosidad por el tema y conocimientos previos.

El emisor asume que los destinatarios asumen a la vez una posición activa, que demanda una relación dialéctica con el receptor, imaginando que este responde, acepta u refuta cada una de las partes del discurso.

A fin de poder establecer este diálogo imaginario con los destinatarios, el emisor debe conocer las características generales de los destinatarios potenciales. También deberá elaborar estrategias que motiven a los receptores hacia el tema y la simpatía hacia su punto de vista.

Recurrirá a marcas apelativas (el lector coincidirá en que..., si usted también se pregunta...), preguntas (¡¿no es acaso notorio?!...¿hasta cuando admitiremos esta situación?), elementos inclusivos...(todos, cualquiera), para lograr adhesión a sus ideas.

Los tópicos de la argumentación presentan siempre un problema, un caso particular, una posición personal o ideológica, una conjetura o deducción, un aspecto sobre una idea general, un juicio, una aserción, una crítica, etc.

En síntesis las cuestiones sobre las que se puede argumentar son aquellas pasibles de ser concebidas desde un razonamiento doble: ideas que pueden recibir su contrario, o que pueden desdoblarse en afirmación o negación.

Estructura de la argumentación.

El texto argumentativo responde a un esquema básico: hecho-hipótesis-demostración.

La antigua retórica demandaba un orden estricto en la presentación de las partes del discurso argumentativo. Hoy no responden a estructuras rígidas, sin embargo si responden a los elementos sustanciales que Aristóteles indicó en el siglo IV a.C.

En primer lugar el orador debía realizar un exordio en el que se incluía la presentación del tema captando el interés del auditorio.

Luego la narración del hecho.

Luego presentaba el plan de argumentación: cual era su posición, como ordenaría los pensamientos que apoyarían su punto de vista, si incluiría o no argumentos contrarios y cuando los citaría.

Luego de estas tres primeras instancias comenzaba la verdadera argumentación, secuencia de argumentos que sustentaban su posición.

A continuación la ampliación de los argumentos o la refutación de argumentos contrarios.

Para finalizar se terminaba la argumentación en forma conclusiva (peroratio).

En la actualidad este rígido esquema no se cumple secuencialmente, si en cuanto a su contenido y no se le explica al destinatario cual fue la planificación del trabajo.

Todo texto argumentativo hoy incluye un tema general, un punto de partida, o hecho particular y la posición particular del autor, llamado indistintamente hipótesis, opinión, tesis, perspectiva, etc.

Los textos argumentativos usan argumentos y contraargumentos necesarios en la polémica.

Serán siempre conclusivos, es decir tendrán un cierre.

Tipos de argumentos.

Los argumentos desde el punto de vista lingüístico son secuencias discursivas, desde el punto de vista lógico, son razonamientos que garantizan una verdad, una opinión, un hecho.

Los más comunes son:

a) Afirmaciones, Declaraciones, Aseveraciones

b) Demostraciones

c) Explicaciones.

d) Generalizaciones.

e) Restricciones.

f) Concesiones.

g) Establecimiento de Causas y Efectos.

h) Comparaciones

Estos tipos de argumentos se expresan a través de distintos elementos léxicos: conectores, modalidades enunciativas, mecanismos sintácticos, figuras retóricas. Para afirmar, demostrar, comparar o generalizar, es necesario usar enunciados tipificados.

Los principales conectores son:

a) De contraste y concesión (pero, sin embargo, sino que, aunque, etc.),

b) De causa (porque, puesto que, pues, ya que, etc.),

c) De consecuencia o efecto (luego, entonces, por lo tanto, de ahí que, así pues, etc.)

d) De restricción (incluso, al menos, con todo, después de todo, etc.).

También se utilizan partículas de enlace, expresiones conectivas entre párrafos para organizar (en primer lugar, principalmente, en síntesis, etc.), añadir (además, mas aún, etc.) o para enfatizar (en efecto, en realidad, sin lugar a dudas, especialmente, etc.).

Las modalidades enunciativas intervienen en la elaboración de argumentos interrogativos, declarativos, exhortativos o desiderativos. Los modalizadores verbales o semánticos también permiten matizar los valores de verdad o modificarlas relaciones entre los elementos de un argumento, para distinguir lo posible, lo probable, lo verdadero, lo falso, lo verosímil, lo imposible, lo autorizado y lo legitimado.

Órdenes discursivos y tipos de texto

Van Dijk (1989) habla sobre todo de dos formas textuales o superestructuras, la narración y la argumentación: "una superestructura es un tipo de forma del texto, cuyo objeto, el tema, es decir: la macroestructura, es el contenido del texto". Sánchez (1993), por su parte, considera como los dos órdenes discursivos fundamentales a la narración y la exposición. Como vemos, la mayoría de los autores está de acuerdo en considerar la narración como un orden discursivo, pero hay una discrepancia sobre si el segundo es la argumentación, o si es la exposición.

Los tipos de texto, en cambio, son conjuntos de textos con características similares en lo formal, en lo semántico y en lo funcional construyen los órdenes del discurso (Sánchez, 1993). Un tipo de texto puede combinar dos o más órdenes discursivos. Para esta autora, órdenes del discurso son materias como la narración o exposición y tipos de texto el cuento, la novela, la noticia, el artículo de opinión, la ponencia, la tesis de grado, etc., es decir textos que se construyen a partir de un mismo esquema estructural y que tienen un contenido característico y una función típica (Sánchez, 1993). Sánchez encuentra, entre otras, una relación entre las órdenes discursivas y los conectores empleados, dado que las relaciones de coherencia se indican por medio de los conectores: las palabras o grupos de palabras que señalan explícitamente la relación existente entre los segmentos constitutivos de un texto.

La descripción de los órdenes discursivos varía también, aunque en lo esencial los autores muestran acuerdo. Para Sánchez (1993), los textos narrativos tienen en común que los participantes del acto comunicativo se sitúan en una perspectiva exterior a los hechos . Los significados que se intercambian tienen que ver con los cambios en el contexto situacional creado en el interior de la narración; siendo la esencia de la narración el acontecimiento, por cuanto representa un cambio. Los cambios ocurren en el tiempo, por lo que lo cronológico es un aspecto inherente a la narración. La coherencia del orden narrativo está íntimamente relacionada con la vinculación entre estos cambios (Sánchez, 1993). Por ello, en la narración, tienen que ver con lo temporal. Este parece ser el orden discursivo básico, según algunos autores. Así dice Barrera Linares: "por encima de otros órdenes tales como la descripción, la exposición, la argumentación y la instrucción, estaría el texto narrativo como la forma expresiva más relevante de la especie" (Barrera Linares 1995).

Labov, uno de los lingüistas que más ha trabajado la narración, la define como un método para recapitular la exp-riencia pasada que correlaciona una secuencia verbal de cláusulas a la secuencia de los eventos. Una narración mínima será entonces una secuencia de dos cláusulas temporalmente ordenadas, de modo que un cambio de orden resultará también en un cambio en la secuencia temporal de la interpretación semántica original. Una narración mínima puede definirse, consecuentemente, como aquella que contiene una sola juntura temporal. Para Genette, "la narración es el hecho de narrar en sí mismo, el acto o enunciación narrativa que produce el relato (Genette, Figures III, citado en Marchese y Forradellas 1991). Aquí distinguiremos, siguiendo a este autor, la narración como orden discursivo y el relato, como tipo de texto.

Los discursos descriptivos se asemejan, según Sánchez, a las narraciones, con la diferencia de que el eje de la producción textual no es el de las sucesiones, sino el de las simultaneidades" no se habla de los cambios que se producen en un contexto, sino de los elementos constitutivos de ese contexto en un mismo momento (Sánchez, 1993) Se enumeran las propiedades, dice, y los conectores tienen que ver con lo espacial.

En el discurso expositivo, las relaciones de coherencia lo son de coherencia funcional o sea, que tienen la función de especificar, generalizar, establecer un contraste o la de ejemplificar. Los conectores son casi indispensables para la captación del vínculo entre los elementos de secuencia y, para Sánchez, hay también conectores propios del discurso argumentativo (Sánchez, 1993).

En relación con el carácter de la argumentación, existe la disyuntiva de si es un orden discursivo o un tipo de texto (no sujeto a una sola superestructura sino a varias) que se sirve del orden expositivo. En el discurso argumentativo se expresan opiniones. El discurso expositivo es de carácter epistemológico y el argumen-tativo presenta una interacción entre lo epistemológico y lo axiológico.

Además, en estos textos las relaciones de coherencia son diferentes. "Un texto argumentativo es coherente cuando los hechos a que refiere no necesariamente muestran una vinculación entre sí, sino con una conclusión que es la que representa la posición del autor. Los hechos en el orden argumentativo se constituyen, precisamente en argumentos a favor o en contra de una determinada posición, que puede estar expresa o implícita y puede aparecer al comienzo de la porción discursiva o al final. Por tal motivo, los segmentos constitutivos del orden argumentativo no derivan su coherencia del hecho de referirse a un mismo fenómeno fáctico o conceptual, sino del hecho de conducir a una misma conclusión. Atendiendo pues, al criterio de las relaciones de coherencia, la argumentación constituiría un orden distinto del expositivo por cuanto las relaciones que se establecen entre los contenidos expresados por sus enunciados son de una naturaleza diferente (Sánchez, 199)

Nosotros distinguiremos también, por razones de claridad, dos órdenes discursivos básicos, que llamaremos, en primera instancia, narrativo y expositivo. Estos órdenes básicos tendrán variaciones como lo son, por ejemplo, la descripción, como un suborden del tipo narrativo y el texto argumentativo como un suborden del tipo expositivo. Sin embargo, nuestras razones están en otra característica de éstos órdenes, además, claro está de las que aducen los grandes autores que se han dedicado a este tema.

En nuestro modo de ver, el origen que hace a estos órdenes discursivos tan distintos puede explicarse a través de la noción de intertextualidad de Bahktin. Así, los discursos narrativos pueden entenderse como discursos monológicos, donde encontramos una sola voz, o al menos un conjunto de voces que cantan en coro una misma melodía. Los discursos expositivos, son discursos dialógicos, donde las voces se separan para exponer melodías diferentes y, a veces, contrapuestas. Es por ello que, a decir de Sánchez (1993), los discursos narrativos parecen moverse a lo largo del tiempo y del espacio, desde fuera, y los textos expositivos parecen mostrar las voces desde adentro. En todo caso, debe haber una comunidad efectiva, como dicen Perelman y Olbrechts-Tyteca (1994), en el sentido de haber la intención de debatir, o de narrar algo.

Toda argumentación, para Perelmann y Olbrechts-Tyteca, pretende la adhesión de los individuos y, por tanto, supone la existencia de un contacto intelectual. Para que haya argumentación es necesario que, en un momento dado, se produzca una comunidad efectiva de personas. Es preciso que se esté de acuerdo, ante todo y en principio, en la formación de esa comunidad intelectual y, después, en el hecho de debatir juntos una cuestión determinada. Ahora bien, esto no resulta de ningún modo evidente. En el terreno de la deliberación íntima, incluso, existen condiciones previas a la argumentación: es preciso, principalmente, que uno mismo se vea como si estuviera dividido en dos interlocutores, por lo menos, que participan en la deliberación. (Perelman y Olbrechts-Tyteca, 1994). Una argumentación ante un único oyente sería entonces un diálogo. Por eso, según Quintiliano, la Dialéctica, en tanto que técnica del diálogo, la comparaba Zenón con un puño cerrado, a causa del carácter más riguroso de la argumentación, mientras que la Retórica le parecía semejante a una mano abierta (Perelman y Olbrechts-Tyteca, 1994).

Los tipos de texto se relacionan también con la cultura, lo que hace afirmar a Olbrechts-Tyteca, que cada medio podría caracterizarse por su opiniones dominantes, por sus convicciones no discutidas, por las premisas que admite sin vacilar: estas concepciones forman parte de su cultura, ya todo orador que quiera persuadir a un auditorio particular no le queda otro remedio que adaptarse a él. (Perelman y Olbrechts-Tyteca, 1994). A la vez, como en el gusto, lo individual se entiende como general. El hombre convencido piensa que el gusto no es sólo suyo sino de todo el mundo, asimismo que, cuando argumenta, piensa que se dirige no solamente al auditorio que tiene delante, sino a un auditorio universal (cf. Perelman y Olbrechts-Tyteca, 1994).

TRASTORNOS DEL DISCURSO

Se entiende por trastorno del discurso a la alteración de la capacidad normal de emitir un texto oral o escrito, el cual puede haber sido originado por diversas causas, entre ellas se pueden mencionar las siguientes:

· Que el niño se desenvuelva en un ambiente socialmente deprivado, en el cual no reciba de parte de sus familiares, una adecuada estimulación del discurso, producto de que la comunicación lingüística y el vocabulario es deficitaria.

· Por falta de estimulación de parte de familiares o personas cercanas, que habitan en el medio en el cual se desenvuelve el niño.

· Por el nivel socioeconómico, ya que muchas familias a raíz de verse enfrentada a problemas económicos, deben vivir en lugares no apropiados para un adecuado desarrollo del léxico, lo que afecta directamente la habilidad discursiva.

· Por la ubicación geográfica, ya que esto influirá en la adquisición de un determinado léxico o vocabulario característico de una determinada país, región, cuidad y pueblo.

· Por una alteración orgánica, por ejemplo: hipoacusia (déficit auditivo), del aparato fonoarticulartorio.

· Por un bajo C.I.

· Por no cumplir con ciertos requerimientos para la adquisición e integración de discursos y textos, los cuales involucran dificultades en la organización de ideas, en la exposición, argumentación, descripción y narración; una de las características dentro de este plano es la coherencia, que se refiere a la emisión de discursos donde no es posible identificar o elaborar con claridad el tema o significado global de éste; Dentro de la coherencia esta presente la relación, que se constituye por la vinculación semántica de las oraciones los cuales aluden a hechos que no se relacionan en la realidad, así como también está presente la recurrencia que está constituida por el uso adecuado de las marcas formales siendo éstos mecanismos de cohesión.

· Por daños neurológicos causados por accidentes, golpes, etc.

· Por trastornos en el desarrollo lingüístico.

En conclusión, los trastornos del discurso tienen múltiples orígenes; por ende su tratamiento no es universal, sino que responde a las diversas causa, por lo tanto el tratamiento va a variar dependiendo del origen y de las características de cada caso, por ejemplo, no se puede utilizar un mismo tratamiento a un sujeto que a tenido un accidente y que a consecuencia de éste se ve alterada su capacidad de emitir discursos orales o escritos, por lo que su tratamiento se verá enfocado, hacia la reeducación de esta habilidad o por el contrario, el tratamiento de una persona que nunca desarrolló ésta habilidad, donde en éste caso habría que hacer una educación, porque nunca se adquirió dicha destreza discursiva.

Los niños que presentan trastornos del discurso por lo general son niños que tienen bajo rendimiento escolar y a raíz de esto se comienzan a realizar indagaciones y estudios que pueden ser efectuados por diversos especialistas entre éstos el fonoaudiólogo.

Los niños con TEL (trastornos específicos del lenguaje) grado moderado evidencian un claro déficit en el discurso narrativo afectando categorías formales de las superestructuras, generando así un déficit fonológico y sintáctico que caracteriza el desempeño lingüístico de estos niños.

El déficit narrativo de los niños con TEL se presenta en distintos niveles de severidad, representando la máxima expresión en aquellos niños que no logren un discurso narrativo, es decir no manejan la superestructura narrativa. Por el contrario aquellos niños con TEL que sí logran estructurar un discurso narrativo, manifiestan un manejo deficitario de las categorías formales, vale decir, tienen problemas en la presentación del cuento.

Los niños con TEL narran los cuentos centrándose de inmediato en los sucesos ocurridos, es decir, describen las acciones propias de la presentación del problema y no a sus protagonistas, esto se atribuye a la modalidad de recontado que implica el conocimiento entre el niño y el examinador, concluyendo así que son las limitaciones narrativas de los niños con TEL las que se evidencian, ya sea por el escaso manejo de personajes además de problemas de organización interna del discurso. Algo similar ocurre respecto a los atributos de los personajes y el espacio donde se encuentran privilegiando nuevamente las secuencia de acciones, es decir presentan un déficit en el desarrollo narrativo que se equipara a la de un niño menor.

Los niños con TEL usan con poca frecuencia la categoría final al igual que un niño normal, pues esto se logra en los últimos.

Como conclusión se puede decir, que los niños con TEL presentan un déficit en el discurso narrativo el que se manifiesta con distinta severidad, influyendo en los futuros aprendizaje de la lecto-escritura y el discurso narrativo mismo. Por esto se considera importante detectar cualquier alteración en el discurso narrativo de los niños con TEL.

Si nos referimos a algunas de las características de los adolescentes con déficit en la expresión del discurso, podemos señalar lo siguiente:

Bibliografía.

· El Discurso Narrativo en Niños con Trastornos Específicos del Lenguaje

Artículo: Revista Chilena de Fonoadiología

Autores: María Mercedes Pavez. Carmen Julia Coloma, Pamela González, Sandra Palma.

Claudia Reinoso

· El desarrollo del Lenguaje en la Adolescencia

Boletín Lenguaje, Comunicación y Creatividad

UMCE Nª6 , página 43-50.

· Habilidades Relacionadas con el Discurso Oral en Adolescentes

Revista Chilena de Fonoadiología

Volumen 17, Nª1, página 60-71.

· Estudiantes de Enseñanza Media ¿Problemas con el Lenguaje Oral?

Artículo Nª27, página 15-18.

· Enciclopedia Encarta

Año 2000.

· Internet: www. Google.com

· Trastorno Especifico del Lenguaje

Artículo Nª7: Ámbito de la Interacción: Consecuencias del trastorno específico del Lenguaje.

Páginas 105-118.

· Lengua Castellana y Comunicación 1ª 2ª,4ª

1998-1999,201

Gobierno de Chile, Ministerio de Educación

Mineduc.







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http://www.psicopedagogia.com/articulos/?articulo=381



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