Lo tradicional, sinónimo de viejo, de caduco; lo nuevo de cambio, de adecuación a la realidad, en definitiva de progreso.
En realidad el concepto de tradición, etimológicamente está unido al de transmisión, en un sentido social y cultural. De esta forma nunca podría asociarse este concepto a una valoración negativa. En el acto de la transmisión se fundamenta la cultura, pues todo lo que se conoce en el presente proviene del pasado, y sus elementos, sumados a los de manera permanente va creando el ser humano nos proyectan hacia el futuro. Sin transmisión no hay cultura, por lo tanto no hay historia.
El problema reside en que durante muchos años en educación se transmitieron conceptos considerados estáticos, inmutables, que transformaron a la misma en un culto de lo ya hecho, de lo concebido de una vez y para siempre. Ya esa deformación de la tradición es la que denominamos tradicionalismo.
BASES FILOSOFICO EDUCATIVAS DEL TRADICIONALISMO | |
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Definiciones en lo filosófico |
Verdades universales que no admiten discusión. Lo cultural es lo que permanece y por lo tanto es estático. Lo esencial del hombre se repite en todos los lugares y situaciones. Se educa por la vida. |
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Definición en lo pedagógico |
El aprendizaje se encuentra subordinado a la enseñanza. El esfuerzo en el dominio de los conceptos antecede a la acción. La competencia como base de la superación. |
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Definiciones en lo Didáctico Normativo |
La exposición es la metodología básica para la transmisión del conocimiento. En la repetición de actividades físicas o mentales se encuentra la clave del crecimiento educativo. Los contenidos de la enseñanza se ordenan lógicamente, en programas concebidos por el docente que relaciona al alumno con valores permanentes. |
Es importante señalar, que por oposición al tradicionalismo surgieron corrientes reactivas, tendiente a negar el pasado de una manera absoluta que no contribuyeron a debilitar, sino a realimentar generalizando los principios parcialmente válidos del tradicionalismo.
El tradicionalismo de hoy, es producto en algunas ocasiones de un acto defensivo de la escuela o el docente al no poder explicarse de manera científica el accionar del niño en la estructura escolar, o en otros casos, una intención de que por la vía de un rígido control del educando, en el nivel de lo cognoscitivo, en sus modos de relación con sus padres y sus superiores, se ayude a la perduración de estructuras económicas y sociales que comienzan a ser estudiados fuera del ámbito escolar.