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TRATAMIENTO
En la actualidad , podemos disponer de tres modalidades para ayudar
al al niño: la farmacológica, la psicológica
y la educativa.
FARMACOLÓGICA
Según García Pérez y García Campuzano,
grupo Alborcohs,1999 el tratamiento que se sigue para estos
niños es, en su mejor caso, el uso de los medicamentos.
El principal fármaco que se utiliza es el METILFENIDATO.
Esta sustancia química se comercializa con distintos
nombres en diferentes países.
Sus efectos inmediatos son un aumento de la capacidad de atención
y concentración y una reducción de la hiperactividad
y la movilidad del niño, debido a que a través
de ese agente externo se estimula al cerebro para que alcance
los niveles de activación necesarios para un correcto
mantenimiento de la atención (lo que repercute en una
mejora de muchos otros síntomas).
Como efectos secundarios se produce en algunos casos una falta
de apetito y de sueño.
Sin embargo dichos efectos duran poco tiempo: se elimina por
la orina en unas cuantas horas y, es preciso volver a tomar
otra pastilla.
Por lo general, se toma una pastilla al levantarse y otra a
medio día para que el efecto sea máximo en el
momento en que el niño acude a la escuela, pero depende
de la prescripción médica que se realiza en función
de la edad del niño, la gravedad de sus problemas...
Los medicamentos que se utilizan con estos niños, son
un buen apoyo mientras se combinen con procesos de enseñanza
para que aprenda a regular su conducta por sí mismo.
Normalmente es adecuado medicar al niño después
de los 5 años. Antes de esta edad no se puede medicar
porque es difícil diagnosticar en el niño el déficit
de atención, ya que está desarrollando su capacidad
atencional y está en un período de exploración
y manipulación, lo que hace difícil discriminar
entre lo que es su comportamiento normal y el que no lo es.
Estos fármacos no crean dependencia en el niño,
aunque para que no se habitúe a la sustancia y deje de
responder positivamente a ella es aconsejable su retirada temporalmente.
Pero sí que puede crear dependencia psicológica
en los padres ya que temen la retirada por miedo a que la situación
pueda descontrolarse sin el fármaco.
Depende de la evolución que tenga el niño, se
puede recomendar que se retire definitivamente o que se retome
en períodos concretos.
Por lo general, a partir de los 12 años no se hace necesaria,
si ha recibido otra clase de ayuda psicopedagógica.
No se recomienda utilizar tranquilizantes porque deprimiría
aún más su nivel de activación, aumentando
por tanto su conducta motora para estimularse y que de esa manera
suba.
PSICOLÓGICA
La vida puede ser difícil para niños con el trastorno
de déficit de atención. Ellos son los que a menudo
tienen problemas en la escuela, no pueden terminar un juego
y pierden amistades. Pueden pasar horas angustiantes cada noche
luchando para concentrarse en la tarea y luego olvidarse de
llevarla a la escuela.
No es fácil hacer frente a estas frustraciones día
tras día. Algunos niños liberan su frustración
actuando de manera contraria, iniciando peleas o destruyendo
propiedad. Algunos vuelcan su frustración en dolencias
del cuerpo, tal como el niño que tiene dolor de estómago
todos los días antes de la escuela. Otros mantienen sus
necesidades y temores adentro para que nadie pueda ver lo mal
que se sienten.
También es difícil tener una hermana o hermano
o compañero de clase que se enoja, te saca los juguetes
y pierde tus cosas. Los niños que viven o comparten un
aula con un niño con estas características, también
se frustran. Pueden también sentirse abandonados en tanto
que sus padres o maestros tratan de arreglárselas con
el niño hiperactivo como puedan. Pueden sentir resentimiento
hacia el hermano o hermana que nunca termina sus deberes en
el hogar o sentirse atropellados por un compañero de
clase. Quieren amar a su hermano y llevarse bien con su compañero
de clase, pero a veces es tan difícil!
Es especialmente difícil ser el padre de un niño
que está lleno de actividades descontroladas, deja desordenes,
coje rabietas y no escucha o sigue instrucciones. Los padres
a menudo se sienten impotentes y sin recursos. Los métodos
usuales de disciplina, tales como razonamiento y retos no funcionan
con este niño porque el niño en realidad no elige
actuar de estas maneras. Es sólo que su autodominio va
y viene. A raíz de pura frustración, los padres
reaccionan danddoles palizas, le ridiculizan y le gritan al
hijo a pesar de que saben que no es apropiado. Su respuesta
deja a todos más alterados que antes. Entonces se culpan
a sí mismos por no ser mejores padres. Una vez que se
diagnostica el niño y recibe tratamiento, algo de la
perturbación emocional dentro de la familia comienza
a desvanecerse.
Ante todo esto los padres tienen que crear un ambiente familiar
estable (es decir, el cumplir o no ciertas normas propuestas
por los padres tienen las mismas consecuencias), consistente
(no cambiar las reglas de un día para otro), explícito(
las reglas son conocidas y comprendidas por las dos partes)
y predecible(las reglas están definidas antes
de que se "incumplan" o no.
También contamos con otro tipo de intervenciones psicológicasque
nos facilitan el tratamiento en estos niños, como son:
La terapia cognitiva-conductista ayuda a personas a
trabajar asuntos más inmediatos. En vez de ayudar a personas
a entender sus sentimientos y acciones, la terapia los apoya
directamente en cuanto a cambiar su comportamiento. El apoyo
puede ser asistencia práctica, tal como ayudar a aprender
a pensar cada tarea y organizar su trabajo o fomentar nuevos
comportamientos dando elogios o premios cada vez que la persona
actúa de la forma deseada. Un terapeuta cognitivo-conductista
puede usar tales técnicas para ayudar a un niño
beligerante ( aprender a controlar su tendencia a pelear) o
a una adolescente impulsiva a pensar antes de hablar.
El adiestramiento en cuanto a destrezas sociales también
puede ayudar a niños a aprender nuevos comportamientos.
En el adiestramiento de destrezas sociales, el terapeuta habla
de y muestra comportamientos apropiados tales como esperar el
turno, compartir juguetes, pedir ayuda o responder a burlas,
y luego le da la oportunidad al niño de practicar. Por
ejemplo, un niño puede aprender a "leer" las expresiones
faciales y el tono de voz de otras personas para poder responder
más apropiadamente. El adiestramiento de destrezas sociales
ayuda a aprender a participar en actividades de grupo, a hacer
comentarios apropiados y a pedir ayuda. Un niño puede
aprender a ver cómo su comportamiento afecta a otros
y a desarrollar nuevas maneras de responder cuando está
enojado o lo empujan.
Los grupos de apoyo conectan personas con inquietudes
en común. Muchos adultos y padres de niños afectados
pueden encontrar que es útil unirse a un grupo local
o nacional de apoyo de este trastorno. Los miembros de los grupos
de apoyo comparten frustraciones y éxitos, recomendaciones
de especialistas calificados, información acerca de qué
funciona, así como esperanzas en sí mismos y en
sus hijos. El compartir experiencias con otros que tienen problemas
similares ayuda a personas a saber que no están solas.
El adiestramiento en destrezas en cuanto al cuidado de
hijos, ofrecido por terapeutas o en clases especiales, les
da a los padres las herramientas y técnicas para manejar
el comportamiento del hijo. Una de estas técnicas es
separar el niño del resto por un corto tiempo cuando
el niño se vuelve ingobernable o fuera de control. Durante
los tiempos en que esta separado del resto de los ninos, se
saca el niño de la situación inquietante y se
sienta solo y quieto por un rato hasta calmarse. También
se les puede enseñar a los padres a darle "tiempo de
calidad" al niño cada día durante el cual comparten
una actividad placentera o relajada. Durante este tiempo juntos,
el padre busca oportunidades para observar y señalar
lo que el niño hace bien y para elogiar sus fuerzas y
habilidades.
EDUCATIVA:
Una manera efectiva de modificar el comportamiento de un niño
es a través dela ayuda educativa regida por premios,
castigos, economía de fichas y contrato de contingencias.
PREMIOS
Par un niño un premio es algo agradable que desea
alcanzar, de tal modo que hará lo que sea por coseguirlo.
Las actividades que más le gustan al niño
y que habitualmente suele realizar, como pueden ser jugarcon
sus jugetes, ver la televisión o ir al cine con sus
primos pueden entenderse y emplearse como un premio.
En definitiva debe ser algo que el niño quiere y
que tiene ganas de conseguir. Así pues el niño
recibirá un premio cada vez que cumpla con la tarea
deseada.
CASTIGO:
Los castigos implican privar al niño de algo que
le agrada o forzarle a hacer algo desagradable. Puede resultar
eficaz a veces, pero no siempre elimina las conductas inapropiadas
en el niño hiperactivo.
El castigo puede ser útil para controlar ciertas
conductas temporales, pero a largo plazo carece de eficacia.
Si la conducta es indeseable el castigo más eficaz
es ignorarla.Siempre y cuando la conducta no sea peligrosa.
Lo más aconsejable es que el tiempo transcurrido
entre la conducta y el premio o castigo sea breve para asegurar
su eficacia.
ECONOMÍA DE FICHAS:
Esta técnica consiste en dar puntos negativos o
positivos en función de si se cumple o no cierta
conducta.
Cada punto negativo elimina el valor del punto positivo.
El número total de puntos se canjea por distintos
premios .
La lista con las conductas "objetivo" tienen que estar
al vista del niño, así como los puntos conseguidos.
Se recomienda utilizar con niños de 3 a12 años.
CONTRATO DE CONTINGENCIAS:
Esta técnica se recomienda utilizar con niños
de 12 ó 13 años.
Consiste en hacer un contrato por escrito con el niño
acerca de su comportamiento. Cada uno tiene que dejar constancia
en términos específicos de la conducta que
desea en el otro.
Auí se establece un diálogo y un acuerdo
entre padres e hijos.Por lo tanto el niño juega un
papel importante en el control de su conducta.
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